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HELIGEMAS

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José R. Arrébola / Responsable de Gestión, Recursos Humanos y Comunicación con Entes Públicos

“Ahora todo es más difícil, pero más ilusionante”

 

¿A qué se dedica tu empresa?

Heligemas es una empresa que centra su actividad en la helicicultura (cría de caracoles terrestres) orientada a especies autóctonas de alto valor gastronómico, con fines comerciales y de conservación del recurso natural.

 

¿Qué cargo desempeñas en ella?

Somos cuatro socios que venimos trabajando con este grupo zoológico desde hace más de diez años en el ámbito universitario, de la gestión medioambiental y de la salud, especialmente alimentaria. En concreto, yo soy el responsable del área de Gestión, Recursos Humanos y Comunicación con Entes Públicos.

 

¿Cuál es el objetivo de la empresa?

Hacer rentable la comercialización de otras especies de caracoles terrestres diferentes de las que tradicionalmente ocupan el mercado mediante su cría en cautividad, aprovechando el alto aprecio de las mismas y su escasa presencia en el medio natural, y compatibilizando su explotación con su conservación. Es también un objetivo preferente desarrollar y ampliar la tecnología de cría mediante la innovación propia continua con fines igualmente comerciales.

 

¿Cuál es el mayor impacto social y ambiental que tiene su empresa?

Desde el punto de vista social, aspiramos a involucrar a los agentes del medio rural, ofreciendo un modo de explotación sostenible y complementario de la renta agraria, mediante la asociación de los mismos con nuestra empresa. Desde el punto de vista ambiental, pretendemos la conservación del recurso por una doble vía: erradicación y/o control de las capturas y la suelta controlada de ejemplares en el medio natural, respetando la variabilidad genética, con el objeto de mejorar el maltrecho status de conservación que algunas de estas especies sufren.

 

¿Cómo surgió la idea de negocio? ¿Cómo fue el proceso de creación de la empresa? ¿Con qué infraestructura arrancaste la empresa?

La idea es ya bastante antigua. Desde que me incorporé a la línea de Investigación del Doctor Arrébola en 2001, y conforme íbamos realizando estudios sobre la biología de estas especies, rápidamente se configuró el objetivo de criarlas en cautividad mediante técnicas zootécnicas. Los resultados de los más de diez años de investigaciones han culminado con la puesta a punto de un método de cría novedoso y distinto a los existentes para otras especies que respeta la biología de las que son objeto de nuestro proyecto.

 

El proceso de creación ha sido arduo, si bien fuimos muy bien asesorados por la Agencia Idea a través del CADE de Benacazón y por la OTRI de la Universidad de Sevilla. De hecho, somos una EBT de nuestra Universidad. En paralelo, y aún a pesar del contexto de grave crisis económica, hemos conseguido firmar un proyecto orientado a la conservación para criar a media escala una de las especies mencionadas. Este proyecto es el que nos ha permitido arrancar y disponer no solo de las primeras instalaciones necesarias, sino también la posibilidad de extrapolar los resultados de las investigaciones efectuadas en laboratorio a una mayor escala.

 

Además, como empresa de reciente creación, hemos conseguido firmar un contrato de cesión de una nave en Sevilla por un periodo de cuatro años. Esta nave es una infraestructura fundamental en el proyecto.

 

¿Cuáles fueron tus fuentes de financiación al emprender el negocio? ¿Contaste con algún apoyo o aval? ¿Recibiste algún tipo de subvención?

Por el momento, la única fuente de financiación ha sido una aportación importante de capital por parte de los socios y la aportación económica que supone la elaboración del proyecto, que al menos nos permite mantener dos puestos de trabajo.

 

¿Cuáles son los logros obtenidos hasta ahora?

La empresa es aún muy joven (menos de un año) y estamos en pleno inicio. Aun así, hemos dado muchos pasos. En relación a la producción, el proyecto de cría a media escala está funcionando muy bien y esperamos obtener resultados definitivos a mediados de 2013. Por otra parte, estamos prospectando el mercado y cerrando acuerdos de colaboración con helicicultores que estén interesados y cumplan el perfil de lo que necesitamos.

 

¿Qué necesitarías para que vuestro proyecto sea un completo éxito?

Además de sacrificio y mucho trabajo, es muy importante no solo dominar la técnica de cría a gran escala, de ahí la existencia de un área de I+D+i a pesar del pequeño tamaño de la empresa, sino también conseguir un importante impacto en el mercado para lo cual, desde el área de marketing, se está trabajando desde el primer día en buscar contactos, socios productores...

 

Aun así, ninguna de las acciones mencionadas es factible sin la adecuada financiación. Dada la naturaleza del proyecto, su componente de innovación y de sostenibilidad, pero sobre todo creyendo firmemente en las posibilidades de hacerlo rentable, estamos prospectando aquellas convocatorias de financiación que puedan estar relacionadas con estos aspectos. Estamos trabajando incesantemente en este sentido, solicitando créditos blandos o sin intereses a través de iniciativas como NEOTEC. En cualquier caso, por el momento no hemos cerrado este capítulo y tenemos desplegado por completo el abanico de posibilidades, buscando otras convocatorias similares o incluso buscando apoyo de inversores privados y/o sociedades de capital riesgo. De hecho, el futuro de la empresa pasa por obtener una financiación adecuada que permita sufragar inversiones y gastos hasta que seamos completamente productivos.

 

¿Cómo ha evolucionado con el paso del tiempo? ¿Os habéis tenido que reinventar?

Como decía, somos una empresa muy joven que está dando sus primeros pasos. Por el momento, la reinvención nos ha llegado a todos los socios precisamente a partir del cambio de perspectiva que supone pasar de tener un puesto de trabajo como técnico, investigador o profesor universitario a ser empresario emprendedor. Ahora todo es más difícil, pero más ilusionante.

 

 

¿Qué oportunidades presenta para el emprendedor este sector de actividad?

Los estudios socioeconómicos que hemos realizado, producto de nuestra anterior actividad, nos hacen ser optimistas en cuanto a la cuota de mercado que podemos ocupar. Las especies objeto de cría, además de su alto aprecio gastronómico y económico en la mitad Este de la Península, incluida Andalucía oriental, cumplen con los preceptos que marca el mercado francés. Además, se trata de un mercado que no cuenta con la competencia que supone el producto de origen natural extractivo (por su acusada escasez), ni del proveniente de las importaciones (por tratarse de un producto autóctono). Finalmente, se trata de especies que en el mercado alcanzan precios muy superiores a los de otros caracoles más comunes.

 

¿Cuál es la situación en España de este sector?

El sector helicícola es bastante complejo y opaco. Está dominado por los grandes distribuidores que son, a la vez, importadores de producto foráneo (especies comunes como el caracol chico, la cabrilla o el burgajo). Aunque es muy complejo cuantificar el volumen de negocio, después de realizar distintos estudios, estimamos que en España se consumen unas 25.000 Tm/año, siendo el origen mayoritario las importaciones de caracol desde Marruecos a través del puerto de Algeciras, que se cifran en unas 11.000 Tm/año. La mayor parte de estos caracoles se quedan directamente en Andalucía (8000 Tm), acaparando el caracol chico más del 90% del volumen importado. Es precisamente en Andalucía donde radican las distribuidoras e importadoras más importantes.

 

Hay igualmente proyectos dispersos de helicicultura que producen poco y muy irregularmente por lo que, salvo excepciones, no consiguen ocupar una posición firme en el mercado, dependiendo de los grandes distribuidores que compran el producto a un precio muy bajo por la gran cantidad de producto extractivo que se importa desde Marruecos, principalmente.

 

 

¿Existe suficiente demanda en tu sector? ¿Quiénes son tus clientes?

En relación a las especies que criamos, la demanda real de producto, contando solo con las áreas en que se conocen y aprecian, y donde han tenido siempre un origen en las capturas, es superior a la capacidad del medio natural. Esto ha llevado a algunas de estas especies a una situación de amenaza. De igual modo, es superior a la capacidad de producción de Heligemas. El mercado potencial es muy superior y abarca sectores muy importantes, como el sector de las delicatesen y la restauración de lujo, tanto a nivel nacional como europeo. Por tanto, la demanda es más que suficiente y está lejos de ser atendida con la capacidad de producción de nuestra empresa.

 

¿Qué crees que puede aportar el trabajo en red a tu empresa?

Es indudable que se trata de una plataforma que permite la consecución de numerosos contactos y dar a conocer nuestro proyecto. Nos parece igualmente importante la posibilidad de obtener asesoramiento y, sobre todo, financiación.

 

 

¿Qué consejos darías a un emprendedor que comienza?

Que no se pare y que luche por convertir una buena idea en una realidad.

 

 

 

 

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