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EcoHortum, huertos urbanos domésticos en mesas de cultivo


Tras 18 años como gerente de una empresa familiar, Carlos Llevat Gálvez se decidió a emprender su propio proyecto, que quería que aunara innovación, ecología, responsabilidad social, sostenibilidad y educación. Partiendo de la idea de innovar un producto ya existente, las mesas de cultivo, creó EcoHortum.


“Nuestra solución es facilitar el cultivo sostenible y ecológico en tu propia casa de una manera fácil y agradable. Y eso lo hacemos a través de nuestros productos innovadores, el desarrollo de contenidos educativos, talleres de formación y programas escolares”, comenta su fundador.


Con el objetivo de extender la agroecología al ámbito urbano o rural desarrollan productos que hacen posible cultivar alimentos en cualquier vivienda. “Nuestra misión es extender la agroecología familiar en ámbito urbano y periurbano y reintroducir el cultivo de alimentos en todos los hogares”. Para lograrlo han desarrollado “el primer huerto urbano doméstico de pequeñas dimensiones, un huerto urbano para todos los públicos, con el que puedes cultivar tus alimentos en cualquier lugar de tu hogar, interior o exterior, y en todas las estaciones del año”.


El equipo de la empresa, que nació en 2013 y factura 250.000 euros al año, lo integran cuatro personas. “Desde un inicio hemos creado una ecoempresa basada en el modelo de desarrollo sostenible que se apoya en tres valores primordiales: innovación, ecología y economía”, añade Carlos.


¿Cuándo y por qué decidisteis a poner en marcha EcoHortum?

Después de dieciocho años como gerente de una empresa industrial familiar y de vender el negocio a una empresa multinacional tuve la oportunidad de emprender, algo que ya me rondaba desde hacía unos cuantos años. A la hora de elegir un proyecto tenía claro varios conceptos: diseñar, innovar, ecología, equipo, responsabilidad social, sostenibilidad, ecomerce y educación.
Mi formación de ingeniero me ayudó a lanzarme en el mundo de la innovación y el diseño, así como mi formación en comunicación audiovisual a entender los entresijos de la comunicación. Al iniciar el proyecto inicié un master de agricultura ecológica para entender bien el proceso del cambio que se avecina.


¿A qué os dedicáis?¿Qué productos ofrecéis?

El proyecto se inició con la idea de innovar un producto ya existente, una mesa de cultivo. A partir de ahí era convertir este objeto en un espacio donde poder generar un micro ecosistema sostenible para poder cultivar en espacios reducidos con la máxima eficacia. Este sistema había de ser autónomo en cuanto a insumos (agua, energía y nutrientes). Esta es la primera línea de productos, poco comercial de momento.


¿Cómo son vuestras mesas de cultivo?

Después de comercializar los primeros modelos, iniciamos estudios de mercado para averiguar que necesidad podíamos cubrir, que nicho de mercado estaba vacante y cuál era el target de nuestro clientes. Entre otras conclusiones, detectamos que hay una tendencia mundial imparable en el concepto de cultivar en casa, asociado a la alimentación saludable, el cultivo ecológico y el autoconsumo, que en la mayoría de los hogares falta especio para cultivar, no hay conocimiento de cómo cultivar y que muchas personas piensan que cultivar es caro.

Por eso hemos desarrollado el primer huerto urbano doméstico de pequeñas dimensiones, un huerto urbano para todos los públicos, con el que puedes cultivar tus alimentos en cualquier lugar de la tu hogar, interior o exterior, y en todas las estaciones del año. Con el libro de cultivo, sustrato y semillas, lo hemos puesto todo en una pequeña caja que se convierte en una mesa de cultivo y lo hemos patentado.


¿Qué contienen vuestros kits de cultivo y en que consiste pocket garden?

Nuestro kits contienen todos los elementos necesarios para el cultivo y una guía de cultivo donde explica paso a paso como cultivar. El primer elemento es la misma caja que contiene los componentes, ya que la caja es la que se convierte en una mesa de cultivo donde se podrá desarrollar la planta desde su germinación hasta la cosecha. Los componentes que contiene son el sustrato y los nutrientes necesarios para el tipo de cultivo que proponemos y semillas de calidad contrastada de mano de los mejores productores del país.

La propuesta de valor es ofrecer un kit que permita introducirse en el cultivo de alimentos y poder tener una primera experiencia de cosechar y cocinar con lo que cultivas. En ese sentido los pocket garden te permiten tener la misma experiencia pero con un formato más reducido.

 


También os dedicáis a la formación, mediante talleres y cursos.

Desde un inicio hemos apostado por la formación y por divulgar contenidos de calidad a través de diferentes medios. Hacemos talleres presenciales en Barcelona y ofrecemos talleres a diferentes empresas, colegios, asilos y casales (casas de campo) en cualquier lugar de España.

A día de hoy estamos preparando cursos de formación online y cursos para colegios que puedan incluirse en el temario escolar. Ambos proyectos se realizan a través de un equipo multidisciplinar en colaboración con otras empresas.


¿Cuál es vuestro objetivo y la filosofía del proyecto?

Desde un inicio hemos creado una ecoempresa basada en el modelo de desarrollo sostenible que se apoya en tres valores primordiales: innovación, ecología y economía.

Nuestra propuesta consiste en extender la agroecología al ámbito urbano, interurbano o rural, y para ello desarrollamos productos innovadores que permite cultivar alimentos en cualquier hogar. Nuestra propuesta es cuidar la salud y el medio ambiente a través del cultivo ecológico. Hacemos talleres dirigidos a niños y adultos para introducirles en el cultivo de alimentos. Nuestra producción se realiza en empresas sociales con personas en riesgo de exclusión.
Entiendo la empresa como una manera de mejorar la sociedad.


¿El huerto ecológico es una moda que ha llegado para quedarse?

La OMS declaró 2014 el Año Internacional del cultivo familiar. Hay una tendencia mundial en el concepto del cultivo sostenible y familiar. El reto que queremos resolver habla sobre seguridad alimentaria, agricultura familiar y ecológica, alimentación saludable y el cuidado del medio ambiente.

Según la FAO 800 millones de personas ya practican agricultura urbana y cada año las estadísticas suben exponencialmente.


¿Qué impacto social y ambiental tiene vuestra iniciativa?

Nuestra solución es facilitar el cultivo sostenible y ecológico en tu propia casa de una manera fácil y agradable. Y eso lo hacemos a través de nuestros productos innovadores, el desarrollo de contenidos educativos, talleres de formación y programas escolares.

Nuestra misión es extender la agroecología familiar en ámbito urbano y periurbano.
Nuestro impacto esperado: si cultivas tus propios alimentos, comerás de forma más saludable y cuidarás el medio ambiente.


¿Cómo se cuidan vuestras mesas de cultivo en base a una filosofía sostenible?

Nuestro proyecto contempla introducir la domótica al servicio del cultivo de alimentos. Nuestro propósito es desarrollar una gama de “ecodomesticos” relacionados con el cultivo y la conservación de alimentos.

Nuestras mesas de cultivo son siempre estancas, disponiendo de un drenaje el cual se puede conectar a un depósito y a través de una bomba realizar el ciclo de riego cerrado, sin perder así ni agua ni los nutrientes disueltos. Además estamos diseñando en el mismo mueble compostadoras que permitan comportar residuos orgánicos vegetales de manera rápida y eficiente. Como último paso, queremos que toda la energía necesaria para el desarrollo del cultivo al igual que el de las plantas, provenga de la energía solar.


En vuestra trayectoria, ¿cómo ha evolucionado la agricultura ecológica en España y en concreto el tema de los huertos?

Entendemos que hay muchos tipos de agricultura y del mismo modo de políticas agrarias promovidas desde la UE, el estado o las autonomías. El verdadero cambio se está dando más en los consumidores, que están demandando productos de cercanía, de temporada, de mejor sabor y sobre todo que se les garantice que los productos que ingieren sean saludables y repercutan positivamente en su salud. Específicamente la agricultura ecológica comparte todos estos beneficios, por lo que su arraigo y apreciación se está extendiendo de manera muy rápida.

 


¿Qué es lo mejor de ser emprendedor de una iniciativa sostenible?

Una de nuestras misiones es reintroducir el cultivo de alimentos en todos los hogares. Evidentemente aún estamos muy lejos de nuestros objetivos. Lo que sí hemos hecho ha sido crear libros y juguetes educativos para los más pequeños. Ahora estamos preparando un paquete escolar con contenidos educativos con el fin de introducir esta materia en el ámbito escolar. La empresa debe liderar la obligación de reportar a la sociedad beneficios sociales, medioambientales y económicos. Para ello aún falta cultura empresarial, pero sobre todo política y fiscal.


¿Qué impacto social positivo está teniendo la agricultura ecológica en sus diferentes subsectores?

Hay una preocupación evidente sobre la viabilidad al largo plazo del modelo de producción de la agricultura moderna. A pesar de que proporciona impactos positivos incrementado la productividad, también está acarreando una serie de problemas, tales como ambientales, económicos, sociales y culturales. La agricultura ecológica crea diversos sistemas de producción que respetan las características ecológicas de los lugares y las distribuciones naturales de las especies vegetales.

Hay varios aspectos fundamentales que diferencian un tipo de agricultura de otra: los aspectos medioambientales, la seguridad alimentaria y los relacionados con la alimentación saludable. Los medioambientales son la excesiva dependencia de los monocultivos, de pesticidas y fertilizantes químicos que impactan negativamente el medio ambiente y la sociedad rural. La seguridad alimentaria, el coste de los insumos (pesticidas, fertilizantes, semillas hibridadas, patentadas, transgénicas) y los monocultivos, hacen que en muchas zonas no sea rentable la agricultura y además priva a estas zonas del autoconsumo. En cuanto a lo relacionado con la alimentación, son alimentos con residuos tóxicos procedentes de pesticidas, antibióticos, fertilizantes y aditivos que a medio o largo plazo pueden dañar nuestro organismo.

Si hablamos de los beneficios directos sobre nuestro organismo, está demostrado que los niveles de elementos tóxicos en el organismo, baja de manera muy significativa al consumir productos de la agricultura ecológica. Por otro lado se recuperan los gustos originales conservando el auténtico aroma, color y sabor. También cabe destacar que respeta el equilibrio de la naturaleza y contribuye a respetar el ecosistema, lo que influye de manera determinante también en nuestra salud.

No cabe duda de que la preocupación por el medio ambiente está ya instalada en prácticamente todos los países del mundo. Como dato curios los ciudadanos españoles está entre los primeros países que tienen mayor preocupación por todo lo relativo al medio ambiente, siendo la contaminación atmosférica, la contaminación del agua, la escasez de recursos naturales y el impacto químico en la salud lo que más preocupa.

Como hemos comentado medio ambiente y salud van de la mano, dado que nos influye de manera directa e indirecta en el organismo, por lo que podríamos aglutinar en una sola tendencia el hecho medioambiental. Si medimos la eficiencia únicamente en términos económicos, posiblemente podríamos decir que no es un modelo eficiente. Pero la agroecología hay que medirla en términos holísticos, es decir en una concepción basada en la integración total y global que incluiría el desgaste del suelo, del agua, la biodiversidad, el medio ambiente, la seguridad alimentaria, la sostenibilidad social, la salud…Teniendo en cuenta todo esto podemos afirmar que la agroecología es altamente eficiente.

Se están empezando a invertir recursos científicos, tecnológicos, socio-económicos y políticos en ella, aunque están muy lejos aún de los recursos invertidos en la agricultura intensiva industrial. Hablar de innovación es realmente complejo ya que intervienen infinidad de actores, problemas de desarrollo rural, gestión medioambiental, intereses políticos, multinacionales y un sistema financiero de commodities (materias primas) perverso. En cualquier caso cada día se está innovando en todos los ámbitos, desde el pequeño agricultor con su experiencia hasta nuevos métodos de cultivo bajo el mar.

 



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