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iLiüi, diseño de lámparas y bisutería a partir de botes reciclados

20/12/2016

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Sara Guida y Allesio Nobili son los “creadores, diseñadores y artesanos” de
iLiüi, una firma de lámparas y bisutería fabricadas a partir de latas de conservas, vegetales y café. Este matrimonio italiano puso en marcha la empresa en 2013. Sus creaciones se venden online y a través de algunas tiendas, aunque no cuentan con establecimiento propio.

Con su trabajo dan “una nueva vida a materiales que si no acabarían tirados”, comenta Sara, que estudió en el Instituto de Arte de Roma, especializándose en diseño industrial, y luego cursó diseño de moda en Milán. Alessio se encarga de toda la parte comercial. Ambos destacan el valor sostenible de una iniciativa emprendedora que les permite contar con una clientela diferente. “Es tener un público muy especial, concienciado de que con su propia compra también puede aportar su granito de arena para salvaguardar el medio ambiente”, explican.

El proyecto ha sido uno de los participantes en South Summit de la mano de la Red emprendeverde, algo que valoran muy positivamente. “Fue una experiencia única para nosotros, una novedad. También hemos podido conocer a otros emprendedores de la Red, con los cuales es posible que empecemos una colaboración en un próximo futuro”, apuntan.
 

¿Cómo surgió la idea de poner en marcha ILiüi?

Soy diseñadora; mis estudios son de arte, diseño industrial y, sobre todo, moda. En 2013 decidí dejar mi carrera de diseñadora de moda (que me ha llevado de una a otra empresa de gran tamaño, hasta llegar a España hace nueve años para trabajar como diseñadora de zapatos de mujer en una gran cadena de moda española) para emprender, junto a mi marido, un proyecto común de diseño y artesania, sobre todo orientado a aportar nuestro granito de arena en la atención al medio ambiente.

 

Tuvimos nuestra primera idea importante de producto después de encontrar un montón de latas vacías y ya limpiadas, por casualidad, en una calle de Alicante, donde vivíamos hace dos años). Así que  construimos nuestro primer prototipo de lámpara en septiembre de 2013.


¿Qué productos comercializáis? ¿Con qué materiales se fabrican?

De momento,  sobre todo, lámparas y bisutería hechas a partir de latas de conserva y de café recicladas de bares y restaurantes.

 

¿Os dedicáis al diseño y también a la fabricación?

Sí, a todas las fases de la producción, fabricación y comunicación.

 

¿Tenéis previsto diseñar y vender otros productos?

Sí, tenemos muchos diseños listos para hacerse prototipos. Esperamos poder enseñarlos al mundo pronto.


¿Con qué capital pusisteis en marcha la empresa? ¿Habéis contado o contáis con el apoyo de inversores?

Con capital propio y muy reducido. No hemos necesitado de mucho dinero para empezar −no perdimos tiempo en buscarlo, queríamos empezar ya−. La creatividad, el hecho de utilizar materiales reciclados, la elección de trabajar desde casa y la elección de no tener tienda física (sin tener que pagar alquileres de locales), como base de todo nuestro proceso de producción, nos permitió empezar sin un capital importante.


Teníamos ahorrado algo de dinero de los trabajos fijos anteriores y de nuestro viaje de novios, viaje que no hicimos, justo para utilizar ese dinero en función de nuestro nuevo proyecto de vida.

 

¿Cuáles son las principales dificultades que habéis encontrado en vuestra trayectoria como emprendedores?

Como para cualquier trabajo de autónomo, el hecho  de no poder nunca saber con cuánto dinero puedes contar  al final del mes, para poder plantear inversiones y demás movimientos. Y la falta de capital para invertir en herramientas mejores para agilizar el trabajo.        


¿Cuál es vuestro valor ambiental?

Dar una nueva vida a materiales que si no serían tirados.
 

En cuanto al valor diferencial de vuestra iniciativa, ¿qué destacarías?

Nuestro objetivo es ofrecer diseños originales, hechos a mano, de buena calidad y con una profunda atención a los detalles para todo el mundo, a precios accesibles. Y a través de nuestras colecciones de productos demostrar que es posible tener diseño fresco y cool también utilizando materiales reciclados.


¿Cómo ves la empresa en el futuro?

Al futuro es imposible verlo, sobre todo porque tanto yo como mi marido somos muy “metamórficos” profesionalmente, pero igual seguimos con  iLiüi  y sacamos, aparte de la línea “decoración” una línea “moda” y una línea “niño”. Igual convertimos la empresa en otra de restauración o quién sabe.

 

¿Cuál es el perfil de vuestros clientes?

Nuestros clientes son maravillosos. La verdad es que tenemos mucha suerte con los clientes que “atira” (atrae) nuestra marca. Por lo general son parejas jóvenes o jóvenes familias, en búsqueda de “algo más” detrás de una pieza de decoración, de algo con valor, con atención a los detalles. En la gran mayoría de los casos son personas encantadoras.

 

¿Qué aspectos del proyecto habría que reforzar o potenciar?

La capacidad de hacer stock, sacar nuevos productos más a menudo y la distribución.

 

Habéis participado en South Summit, en el estand de la Red emprendeverde. ¿Cómo valoráis la experiencia?

Fue una experiencia única para nosotros, ya que siempre participamos más bien en ferias o mercados de diseño. Eso fue una novedad.

Nos hemos sentido más dentro del “sistema económico global”, ya que estaban representadas muchas nuevas empresas, aparte de nuestro sector.

También hemos podido conocer a otros emprendedores de la Red, con los cuales es posible que empezemos una colaboración en un futuro próximo.

  

¿Qué es lo mejor de desarrollar un proyecto de emprendimiento sostenible?

Es poder transmitir algo más que simplemente producto. Es tener un público muy especial, concienciado de que con su propia compra puede también aportar su granito de arena para salvaguardar el medio ambiente.

 

Una curiosidad, ¿por qué ese nombre?

El nombre es un juego de letras entre nuestros dos apellidos: Alessio NOBiLi + Sara GüiDA=  iLi +  üi= iLiüi.

 

 



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