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Rebattery, una segunda vida útil para las baterías

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En 2013 Benja Ballesteros puso en marcha Rebattery, una iniciativa que busca volver a poner en el mercado las baterías que se envían a reciclar dándoles una segunda vida útil tras su reparación. “Rebattery es un ejemplo sencillo de que si dejamos de llamar a las ineficiencias residuos y los llamamos recursos podemos crear proyectos nuevos”, puntualiza su CEO.

 

Desde que el proyecto comenzara su andadura en 2013 ha logrado ser la primera empresa a nivel europeo en desarrollar una tecnología propia patentada para la recuperación de las baterías. “Somos capaces de recoger baterías que estaban para reciclar, recuperarlas y devolverlas con garantía al mercado”, explica Benja. Unas baterías que no etiqueta residuos. “Para nosotros la palabra ‘residuo’ es una aberración y tratamos de contemplar todo recurso en todas las posibilidades −recalca−. Eso nos mueve en un formato que se ha dado en llamar economía circular”.

 

Con clientes fuera y dentro de España y un volumen de facturación de 1,5 millones de euros anuales, Rebattery es, en palabras de este emprendedor, “una muestra de que lo ecológico es más barato, mejor y más bonito, más saludable y más razonable”.

 

¿Cuándo se te ocurrió poner en marcha este proyecto y por qué decidiste embarcarte en esta iniciativa? ¿Cómo nació?

Como toda iniciativa emprendedora surge de una reflexión personal que parte siempre de una pregunta. En mi caso, tras una carrera profesional bien consolidada en la Corporación Mondragón, empiezo a cuestionarme si lo que hago es lo que soñaba con hacer cuando era niño. La respuesta era clara y fácil, no lo hacía. Llegado el momento decidí que la coherencia me obligaba a tomar otro camino más incierto que era buscar una oportunidad empresarial que impactara positivamente en el factor ambiental.

 

¿Qué servicios ofrece Rebattery?

Rebattery surge como una iniciativa que busca volver a poner en el mercado las baterías de plomo/ácido (las normales, las de gel, agm, etc) que se envían a reciclar. La realidad es que los clientes fueron perfilando nuestra oferta de modo que acabamos haciendo eso y ofreciendo un servicio completo en todo el ciclo de uso de las mismas. Pasamos a ser expertos en baterías ofreciendo siempre la solución más adecuada a las necesidades del cliente, independientemente de la fase en la que solicitaran nuestros servicios, el diseño de una batería para una aplicación, el mantenimiento preventivo o correctivo de una batería en uso, la reparación o refabricación de una batería agotada e, incluso, la gestión de la retirada de la que es ya obsoleta y se debe reciclar.

Incluso en una segunda etapa y una vez abrimos en California (USA) para ser permeables a todos los avances tecnológicos posibles, acabamos convirtiéndonos en expertos en todo tipo de baterías, desde baterías de vehículos híbridos hasta baterías de vehículos eléctricos.

 


¿Por qué recomendarías la reparación de baterías, darles una segunda vida?

Primero por coherencia, por ética de comportamiento; si los factores ambientales son parte de lo que nos está matando, con tasas de cáncer desconocidas hasta la fecha, cualquier acción individual que reduzca esas tasas es un acto de coherencia en sí mismo. Además, porque es más barato y ofertamos nuestros servicios con la misma garantía que la batería nueva.


¿Qué valor tiene Rebattery como proyecto de economía circular?

Rebattery es solo una muestra de que hacer las cosas de otro modo es posible. Es una iniciativa en fase de crecimiento y consolidación y, por tanto, más allá del valor que para los integrantes del proyecto tiene, que es incalculable, es un ejemplo sencillo de que si dejamos de llamar a las ineficiencias residuos y los llamamos recursos podemos crear proyectos nuevos.


¿Cómo trabajáis en la gestión de residuos? ¿Qué hacéis con las baterías irrecuperables, que no se pueden reparar?

A día de hoy Rebattery se ha convertido en la primera empresa a nivel europeo en lograr el reconocimiento R12 para la gestión del residuo de la batería, colocándonos de facto por encima del resto. Somos los únicos con tecnología propia patentada, capaces de recoger baterías que estaban para reciclar, recuperarlas y devolverlas con garantía al mercado.

Y, obviamente, el estricto protocolo de trabajo al que sometemos las baterías marca algunas como no recuperables y esas las enviamos al proceso tradicional de reciclaje que pasa por recuperar todos los materiales posibles y volver a ponerlos en el mercado de materias primas.

 

¿Cómo trabajáis con vuestros clientes?

Cada cliente es un mundo y, además, cada cliente en función del uso que hace de la batería crea una relación diferente con su batería. Lo que Rebattery hace es diseñar una experiencia diferente que procure al cliente un ahorro en la compra de baterías, una reducción de incidencias relacionadas con las mismas y un impacto en la reducción de consumo eléctrico de las baterías y del impacto ambiental de las mismas en el medio ambiente.

 

Además de particulares tenéis como clientes a empresas, fábricas, etc?

Igual que no es lo mismo una empresa grande que una gran empresa, Rebattery cuenta con grandes clientes que en algunos casos incluso son clientes grandes. Rebattery ofrece servicios a particulares, administración pública, fuerzas de seguridad, empresas de comunicación, utilities

La gran ventaja de Rebattery es que las baterías existen en todos los ámbitos de la vida; hay baterías tan pequeñas como una uña y otras tan grandes como una cancha de tenis. En ese rango de tipología y con todos los sectores, Rebattery tiene una cartera de clientes importante.

 

Puede haber quien tenga reticencias a reparar la batería por una cuestión de cuál será su vida útil. ¿Las baterías reparadas funcionan igual que las nuevas?

Pues como todo en la vida, depende. Las reticencias obviamente son normales ante algo que se desconoce. Por eso nosotros siempre hemos ofrecido garantías equivalentes al producto nuevo con precios significativamente más bajos.

La realidad es que el 100% de nuestros clientes, piden siempre batería reparada y solo hacen uso de una nueva si en el momento no disponemos de stock de la reparada.

 


¿Qué peso tiene el I+D+i en vuestro proyecto?

Rebattery, como concepto, vende servicios y por tanto conocimiento. El conocimiento, para poder venderlo, primero se crea. Por tanto el peso del I+D+i dentro del proyecto es muy importante. La única limitación, obviamente, tiene que ver con los recursos económicos disponibles.

 

¿Qué valor tiene Rebattery como iniciativa de economía circular?       

El análisis de ciclo de vida que con ayuda de Ihobe, la sociedad pública de gestión ambiental del gobierno vasco, realizamos a nuestros servicios dice que reducimos la emisión de CO2, el consumo de energía y que el costo de nuestro servicio en una batería industrial de un cliente se paga con el ahorro que logra el mismo en la factura de la luz recargándola después de nuestra intervención, pero además hacemos todo esto con un importante ahorro económico para los clientes, así que más allá de los fundamentos técnicos el mayor valor de Rebattery es poder romper esa barrera mental que existe de que lo que es ecológico es más caro o más feo o peor. Rebattery demuestra que lo ecológico es más barato, mejor y más bonito, más saludable y más razonable.

 

¿Qué tipo de profesionales integran vuestro equipo?
El porcentaje más alto en este momento y fase del proyecto, son ingenieros superiores, doctores y operarios con FPII para taller.

 

En un contexto en el que se habla cada vez más de darle nuevas vidas o usos a los residuos, ¿habéis notado un incremento de la demanda de vuestros servicios?

Realmente no: la gente no quiere ser consciente de que estamos viviendo una gran extinción que la estamos ocasionando nosotros y que los únicos perjudicados somos nosotros mismos, no el planeta. Por alguna razón todo lo relacionado con sostenibilidad activa nuestro “módulo Homer Simpson”: oímos las noticias sin escucharlas y eso nos impide, salvo a un grupo muy reducido de la población, actuar de ninguna manera.

 

¿Cuáles son vuestros logros hasta la fecha?

Rebattery logra en 2015 dos premios autonómicos de medio ambiente, a desarrollo sostenible y competitividad y mercado y logra en 2016 el premio nacional del European Business Award for Environment. Además, consigue ser finalista de la fase europea 2016/2017. Pero el verdadero logro ha sido superar los errores que hemos ido cometiendo por el camino, logrando crecer de año en año en facturación y empleo y, sobre todo, lograr que nuestros mejores prescriptores sean nuestros clientes satisfechos, que prácticamente son militantes.

 

¿Cómo valoras iniciativas como el Green Circular Day?

Para nosotros no hay dos tipos de economía y si las hubiera las calificaríamos como economía buena/positiva y mala/negativa. Por tanto nuestro colectivo apuesta por una economía lo más local posible con impacto en las comunidades, servicio a las empresas y creación de conocimiento. Además, dado que para nosotros la palabra ‘residuo’ es una aberración y tratamos de contemplar todo recurso en todas las posibilidades que ofrece el aprovechamiento continuado eficiente y razonable de los recursos nos mueve en un formato que se ha dado en llamar ‘economía circular’. Nuestra preocupación es hacer moda de la palabra, dada la necesidad de que la sociedad entienda la importancia de una optimización adecuada de los recursos, hacer moda de algo que debe salvar la pervivencia de la especie en el planeta.

No obstante es cierto que la labor de divulgación que hacen organizaciones como la Fundación Biodiversidad es imprescindible. En ese sentido todas estas jornadas bien dirigidas, como el Green Circular Day no son importantes, son imprescindibles.

 

 

 


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