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Slow Fashion Spain

Gema Gómez I Fundadora y coordinadora de Slow Fashion Spain

“Slow Fashion Spain, una plataforma al servicio de la moda sostenible”


Gema Gómez es el alma máter de Slow Fashion Spain, plataforma de moda sostenible en España que trabaja en “la formación y la consultoría, la divulgación del concepto moda sostenible y en crear red entre todos los eslabones de la cadena del aprovisionamiento textil”, explica.

Esta diseñadora de carrera, tras trabajar en cadenas de moda en Madrid y en institutos de tendencias en París, se decidió a hacer realidad su sueño apostando por “una nueva manera de entender y vivir la moda, desde un punto de vista mucho más humano”. Para ello crea Slow Fashion Spain, que ve la luz en las redes sociales en septiembre de 2011, aunque de forma privada llevaba más tiempo fraguándose.

Los clientes de la empresa son, fundamentalmente, marcas, escuelas de moda, empresas textiles y diseñadores, “que entienden que el futuro de las empresas pasa por encontrar un equilibrio con el entorno”, comenta la fundadora y coordinadora de la plataforma.

Crear una industrial textil sostenible y alternativa a la industrial convencional actual o “fast fashion” en España es el objetivo de esta iniciativa que ha enseñado a Gema a “ser emprendedora, porque un proyecto para salir adelante de verdad y conseguir sus objetivos, necesita ser sostenible también económicamente”, puntualiza.

 

 

¿Qué es Slow Fashion Spain?

Slow Fashion Spain es la plataforma de moda sostenible en España que trabaja en tres ámbitos indispensables y complementarios:

  1. La formación y la consultoría.

  2. La divulgación del concepto de “moda sostenible”, así como de las marcas que implementan estos criterios en su cadena de producción.

Crear red entre todos los eslabones que componen la complicada cadena de aprovisionamiento textil.

 

¿Cuándo y cómo nace?

Nació públicamente en septiembre 2011 en redes sociales, principalmente en Facebook, luego vinieron Twitter y Linkedin, pero llevaba algo más de tiempo cuajándose de manera privada.

 

¿Qué te motivo para que dejaras el mundo de la moda tradicional y te embarcaras en tu propio proyecto?

Tengo la gran suerte de haber disfrutado mucho de mi profesión, en París en grandes institutos de tendencias y en Madrid, en dos grandes cadenas textiles. El problema para mí vino cuando empecé a ser consciente de los químicos que usábamos y también cuando empecé a visitar las fábricas donde producían las cadenas donde desarrollaba mi actividad y vi las condiciones labores en las que se trabajaba. El choque fue muy fuerte porque mi profesión me gustaba mucho, pero la historia detrás de ésta no me gustaba nada.

 

¿Quiénes son vuestros clientes?

Principalmente marcas, escuelas de moda, empresas textiles y diseñadores, que ven en la sostenibilidad una oportunidad para dar valor real a sus propuestas, y que entienden que el futuro de las empresas pasa por encontrar un equilibrio con el entorno.

 

¿Cuál es tu puesto en la empresa?

Soy la fundadora y coordinadora de la plataforma, la que tiene la visión de conjunto de los objetivos y, escuchando a mis colaboradores y compañeros, va guiando los siguientes pasos.

 

 

¿Con qué fuentes de financiación contaste al poner en marcha tu proyecto?

Mi proyecto ha sido lanzado de manera autofinanciada, pero soy consciente de que para crecer necesita inversión.


¿Cómo fue el proceso de puesta en marcha de la empresa?

Pues la verdad es que Slow Fashion Spain nació casi más que como empresa que como un movimiento y como respuesta a una necesidad que intuía existía en el mercado. Antes de la plataforma empecé una marca de moda que nunca llevé a cabo y me resultaba muy complicado definir los criterios de sostenibilidad necesarios. Pensé que si eso me pasaba a mí le ocurría a todo el mundo que estuviera en este mismo camino.

Una vez lanzado el proyecto y sobre la marcha, he ido aprendiendo a ser emprendedora, porque un proyecto para salir adelante de verdad y conseguir sus objetivos, necesita ser sostenible también económicamente.

 

¿Cuáles son los principales logros obtenidos por Slow Fashion Spain hasta ahora?

Slow Fashion Spain ha hecho ya bastantes cosas interesantes:

  • Ha formado a todo el equipo de la sede de una empresa muy grande en Colombia (Carmel) en estos temas y a cientos de alumnos entre los privados propios de Slow Fashion Spain y los de escuelas como Mod’art o IED en este tema.

  • También ha publicado un libro-guía de moda sostenible “Fashionista y Slow” dirigido al consumidor. Hasta ahora los libros publicados se dirigían a profesionales, este es el primero que sirve como herramienta de sensibilización para el consumidor final.

  • Ha organizado tres jornadas de “conocimiento” -algo que nos parece fundamental en Slow Fashion Spain, el buen conocimiento- sobre moda sostenible, una en Valencia y dos en Madrid en el museo del traje (ya tenemos fecha en abril para la tercera) con profesionales tan impactantes como el Dr. Nicolas Olea, Alber Sales de Setem o Sara del Rio de Greenpeace (www.modasostenible.es).
  • Hemos organizado un evento de divulgación al consumidor final “La revolucion de las agujas” #RevolucionAgujas que ha sido muy mediático. Publicaron sobre nosotros El País, la Cope, TVE, Antena, Tele 5, RNE, etc. Este evento nos ayudó a lanzar el mensaje al consumidor final de que alargar la vida de las prendas es un acto por el medio ambiente.
  • Hemos llevado a cabo eventos de networking en Madrid durante año y medio y en Barcelona durante medio año.
  • Estamos creando una red a nivel nacional con actores tan importantes como el IED, la central de moda sevillana Occhiena, laboratorios de investigacion como Jeanologia o Citta, etc.
  • Hemos generado mucho material audiovisual que se comparte en la red para difundir estos criterios.
  • Hace poco hemos llevado a cabo nuestro primer evento comercial, una tienda efímera de tres días, para apoyar a las marcas.

¿Cuál es vuestro mayor impacto social y ambiental?

Pues imagino que concienciar y formar a tanta gente. Tenemos más de 4.800 seguidores en facebook, más de 2.000 en Twitter diariamente y, como decía antes, hemos formado a cientos de alumnos y creado mucho material que se divulga por la red.

 

¿Se puede conseguir que la moda deje de ser “fast”?

Hace falta un mayor compromiso por todas las partes pero ¡claro que se puede! Si consiguiéramos poner al consumidor de nuestra parte sería pan comido.

 

¿Qué hace falta para que tu iniciativa sea un completo éxito?

En este momento un poco de financiación y más equipo. Nuestra meta es crear esa industria alternativa que decíamos al principio. Hay muchas cosas que ya hemos hecho, pero para llegar más lejos necesitaríamos un empujón económico que nos permita llevar a cabo una estrategia de profesionalización y equipo preparado para el trabajo de base ¡los días solo tienen 24 horas y tenemos que aprender a delegar!

 

¿Es complicado que los emprendedores de moda sostenible se hagan un hueco en el mercado?

Es complicado porque estos pequeños héroes salen al mercado con una desventaja competitiva muy fuerte comparada con las grandes marcas: al internalizar los costes, es decir, al pagar salarios justos a los trabajadores y buscar materiales que respeten el medio ambiente, su precio de salida al mercado es bastante más elevado que las marcas que explotan recursos y trabajadores y no es fácil hacer ver al consumidor estas diferencias. Una vez que lo ven se suelen convertir en consumidores fieles, pero hasta que llega ese momento pasan momentos difíciles.

 

¿Qué momento atraviesa el sector de la moda sostenible en España?

Pues es un sector muy ilusionado, muy valiente y con muchas ganas de triunfar luchando día a día con una realidad que no les favorece, pero insistiendo porque la mayor parte llegan a esto por convencimiento propio, y cuando llegas convencido es difícil una vuelta atrás. Al final esta situación tan compleja funciona como una especie de filtro del que saldrán sólo los más preparados.

 

¿Qué importancia le das al trabajo en red?

En cualquier sector me parece fundamental, pero en moda me parece aún más importante por lo que comentaba antes sobre la fragmentación de la cadena de aprovisionamiento textil: conseguir que todos los eslabones de la cadena funcionen al unísono es fundamental para que la máquina de la sostenibilidad funcione.

 

¿Qué consejos darías a un emprendedor que comienza?

Pues diría que la vida hay que vivirla en primera persona, y que lo importante es hacerse a uno mismo, que no tengan miedo a caerse y levantarse mil veces, que eso es lo que nos hace fuertes y resistentes, y que no es malo llevarse palos o cometer errores. Que nuestras capacidades son mucho mayores de lo que nos creemos, pero que hay que aguantar los primeros envites y no decaer, y que emprender es una carrera de fondo, más aún en temas relacionados con la sostenibilidad, pero que si sueñan con tener un motivo ilusionante con el que levantarse por la mañana cada día, es lo mejor que pueden hacer de sus vidas.

 

Perfil de Slow Fashion Spain en la Red emprendeverde

 

 

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