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The Circular Project, una apuesta por la moda que quiere el planeta


Lo que arrancó en 2014 como una tienda para mostrar y vender los trabajos de diseñadores de moda respetuosa con el medio ambiente se ha convertido, cinco años después, “en una iniciativa holística alrededor de la moda sostenible que intenta trabajar en conjunto todos los aspectos necesarios para favorecerla y fomentarla”. Así explica qué es The Circular Project su CEO y fundadora, Paloma García López. “Se trata de un proyecto integral de moda sostenible que se enmarca dentro de la Economía del Bien Común y el triple balance y que va más allá del simple acto de comercializar moda”, apunta.


El objetivo del proyecto es dinamizar desde lo local a lo global todas aquellas iniciativas que tienen que ver con la moda sostenible. “Por ello hemos establecido alianzas, desde la Asociación de Moda Sostenible de Madrid, de la que somos sede, a Slow Fashion World, de la que soy socio fundadora”, comenta.


Esta emprendedora tiene claro qué moda es la única posible para un desarrollo sostenible. “Una moda que respete tanto a las personas como al planeta, que le devuelva al planeta los recursos que le quita en perfectas condiciones para cerrar el ciclo de vida, es decir, una moda circular cuyos impactos se compensen y ponga freno al desgaste medioambiental”. Un objetivo al que Paloma quiere contribuir con este proyecto.


¿Cómo y cuándo nace The Circular Project?

The Circular Project abre sus puertas en diciembre de 2014, pero venía gestándose casi un año antes y fue el fruto de una evolución personal y laboral. Quería darle un sentido a mi día a día, no quería cumplir con un trabajo alimenticio y volverme a mi casa. Hubo un punto de inflexión en el que tuve que decidir y me tiré a la piscina. Vamos, salí de mi zona de confort y eché a andar la tienda, animada por el panorama que había para los diseñadores españoles, ya que no había un espacio que les sirviera de escaparate.

 

¿En qué consiste el proyecto?

Lo que empezó siendo una tienda para mostrar el trabajo de estos diseñadores ha evolucionado hacia  un proyecto holístico alrededor de la moda sostenible que intenta trabajar en conjunto todos los aspectos necesarios para favorecerla y fomentarla, no solo la venta física y online sino también su divulgación, enseñanza y actividades diversas. En cierto modo ejercemos de agencia de comunicación para las marcas con las que colaboramos, llevándolas de la mano en su promoción.

 

 

¿Cuál es vuestro leit motiv?

Nuestro motor es conseguir que el consumidor cambie sus hábitos hacia un consumo responsable que ponga el acento en la calidad y no en la calidad, que sepa cómo se hace su ropa y los tremendos impactos que tiene la industria textil, la segunda industria más contaminante del planeta por detrás de la del petróleo.  Nos mueve la moda que quiere el planeta, una moda sin impactos nocivos para la sociedad y para el medio ambiente.

 

¿Por qué sois mucho más que una tienda de moda sostenible?

Porque hemos evolucionado para ser un espacio donde pasan muchas cosas y el trabajo que realizamos se sale de las funciones que normalmente se supone hace una tienda. Nuestro objetivo es dinamizar desde lo local a lo global todas las iniciativas que tienen que ver con la moda sostenible y por ello hemos establececido alianzas, desde la Asociación de Moda Sostenible de Madrid, de la que somos sede, a Slow Fashion World, de las que somos socias fundadoras, pasando por Sannas, donde trabajamos en la junta directiva con iniciativas de todo tipo alrededor del triple balance.

 

¿Quiénes integráis el equipo?

El proyecto lo he desarrollado yo en solitario y en estos momentos me encuentro en el punto de crear el equipo. Ha comenzado a colaborar conmigo una experta en moda sostenible, Sonia, que viene a fortalecer el proyecto y a ampliar la oferta de marcas con las que trabajamos dado que, afortunadamente, la demanda cada día es mayor.También cuento con colaboradores esporádicos que ayudan en comunicación, logística, etc.

 

 

¿En qué se traduce la sostenibilidad de las prendas que podemos encontrar en vuestra tienda? 

Trabajo con diseñadores que investigan con nuevos materiales, que utilizan tejidos orgánicos o que reciclan materiales para hacer colecciones increíbles. Todos ellos, para formar parte de The Circular Project, tienen que pasar un proceso de homologación donde tienen que ser muy transparentes en sus procesos y demostrar la trazabilidad de sus prendas.

 

Somos un proyecto auditado por la Economía del Bien Común y esto nos obliga a seguir unos procesos que garanticen la ética, la sostenibilidad y la ecología que decimos que vendemos y que puedan ser demostrables. Todo ello nos obliga a que nuestras relaciones, tanto con los proveedores como con los diseñadores, tengan un proceso de calidad testado.

 

¿Os planteáis abrir nuevas tiendas?

En otras ocasiones se nos ha preguntado esto y estaría genial, pero no somos un tipo de tienda que pueda franquiciarse tal y como está planteada, ya que nuestra manera de trabajar tejiendo unas conexiones locales muy cercanas tendría que replicarse allá donde nos situemos.

 

¿Qué moda necesita el planeta?

Una moda que respete tanto a las personas como al planeta, una moda que le devuelva los recursos que le quita en perfectas condiciones para cerrar el ciclo de vida, es decir, una moda circular cuyos impactos se compensen y ponga freno al desgaste medioambiental. En definitiva, una moda que mime la vida y sea consciente de sus impactos.

 

¿Qué es vuestra iniciativa The Circular Agency?

Es el apartado donde se desarrolla toda nuestra estrategia con las marcas y nuestros acuerdos de colaboración para dar visibilidad a su trabajo y ayudarles en su crecimiento.

 

¿Cuál es el sello común de las marcas que podemos encontrar en la tienda? ¿En qué se traduce su homologación?

Como he comentado antes, a raíz de la auditoria que nos hizo la Economía del Bien Común, todas las marcas con las que trabajamos pasan un cuestionario donde nos informan de sus procesos, de tal manera que nosotras después garantizamos su transparencia y trazabilidad en cuento a fabricación ética, sostenible y ecológica.

 

En breve también comenzaremos a colaborar con otra certificadora nacida en España, cuyo trabajo me parece muy interesante y estamos estudiando ahora alcanzar un acuerdo.

 

¿Por qué apostar por la compra de prendas de moda sostenible?

Primero, porque son prendas absolutamente modernas y llenas de estilo; segundo, porque son prendas con tejidos de altísima calidad y en producción limitada, lo que las convierte en exclusivas, y, por último, porque con tu compra estás contribuyendo a crear un tipo de sociedad más sostenible y justa. Nuestro lema es ‘Siéntete orgullosa de la ropa que vistes’, porque te estás llevando a casa una prenda donde no solo está estudiado cada detalle técnico sino también los detalles medioambientales y sociales. Es una moda con alma.

 

 

La idea de que la moda sostenible es más cara todavía frena a parte de los consumidores. ¿Qué les dirías?

No es cierto que sea más cara, casi al contrario.  Por el mismo precio por el que te compras una prenda ya de “más vestir” en las grandes cadenas fast fashion (no hablamos aquí del low cost más salvaje) y encima de peor factura y calidad, aquí te llevas una prenda destinada a durar, de buena calidad y casi en exclusividad.

 

¿Cuáles son las satisfacciones de estar al frente de un proyecto como The Circular Project?

Sacar adelante el proyecto está siendo muy duro, pero muy gratificante. Empezamos cuando todo el mundo lo veía como una locura y ahora es la tendencia. Ver crecer nuestra presencia en la sociedad y que el trabajo de estos años se vea compensado poco a poco es increíble. Que las marcas con las que trabajamos y a las que apoyamos cada vez sean más conocidas da mucha alegría. También que los jóvenes y en la universidad cada vez estén más interesados en nuestra propuesta es muy buena noticia.

 

Pero, sin duda, la mayor satisfacción la tuvimos el pasado mes de octubre, cuando la fundación Cepaim y el Ayuntamiento de Madrid nos dieron el premio a las Buenas Prácticas en la Cadena de Valor, algo que se agradece muchísimo, porque en ese momento te das cuenta de que todo el trabajo merece la pena y nos anima a seguir.

 

¿Recomendarías a otro emprendedor lanzarse y poner en marcha su iniciativa?

Como ya he dicho, el camino no es fácil y hay que tener la cabeza muy centrada en qué quieres conseguir y lo que te va a costar tanto emocional como económicamente. Crear una empresa lleva mucho tiempo y hay que ser muy perseverante.

 

Recomendaría lanzarse siempre y cuando esto te vaya a hacer feliz y vaya a llenar tu vida a pesar de las dificultades, porque cuando todo te falle (que fallará) tienes que asegurarte de tenerte a ti mismo ahí, manteniendo en pie el proyecto,  ya que todo el entorno tiende a ser muy conservador y a impulsarte a un modo de vida más convencional.  Si todo esto lo tienes claro, adelante. A la larga es muy gratificante.

 

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