Otras entrevistas
Noticias
Inicio > Experiencias de éxito > Nid-O, red de artistas que crean a partir de residuos

Nid-O, red de artistas que crean a partir de residuos

30/10/2019

, , , , , , , ,

 

 

Olivia Gauss es la fundadora de Nid-O, una red de artistas colaboradores que proponen ediciones limitadas de mobiliario de alto diseño creado a partir de residuos (industriales u orgánicos) biodegradables y/o reciclados. Con esta apuesta pretende evitar el uso de materiales perjudiciales para la salud, contribuyendo a la economía circular y a la concienciación sobre los valores del consumo responsable. Participó en la formación #EmprendeverdeConYunus. Una experiencia integradora y personalizada para acelerar y conectar proyectos de emprendedores con un impacto ambiental y social positivo. El profesor Muhammad Yunus, con la teoría 3Zeros, y el equipo de formadores ayudó a Olivia a estructurar y ganar seguridad con su idea.

 

¿Qué es Nid-O?


Nid-O (nid-o.com/es) es el primer editor de alto diseño con nuevos materiales circulares. Propone ediciones limitadas de pequeño mobiliario hecho con materiales procedentes de residuos (industriales u orgánicos), sin ningún impacto negativo sobre el medioambiente o la salud. Son biodegradables y/o reciclables (una « madera » de papel, de lechuga o de piel de patata; un « cuero » de uvas, un « bio-plástico » de aceite alimentaria usada, etc.).

 

Se parecen a los materiales clásicos, como la madera (MDF), el Pladur, el plástico o el cuero, en cuanto a propiedades técnicas pero no comparten componentes. Han sido desarrollados en I+D+i durante muchos años por startups verdes europeas y están a punto de salir al mercado. La idea, a través de Nid-O, es darles visibilidad, impulsándoles en « lo Bello », en lugar de que estén limitados por esencia a lo exclusivamente funcional; y viendo más allá, con mucha humildad, hacer cambiar la mirada de cada uno sobre el valor de los objetos, de la materia bruta y de los residuos.

 

Cada edición (vendida online y fabricada localmente en España) es una exploración e innovación  llevada por un nuevo dúo europeo « un material circular desarrollado por una startup verde +  un diseñador ». Hemos lanzado el primer mueble con el diseñador Luis Eslava, dándole la vuelta a un material llamado Honext (biprocel.com) hecho con residuos de celulosa de la industria del papel.

 

 

 

Es una apuesta colectiva entre todos, desde el equipo creador hasta el cliente final. Con Nid-O, darse un gusto con una pieza original de diseñador, llega a ser un « gesto activista » por apoyar hoy el desarrollo de los materiales sostenibles del mañana.

 

El nombre Nid-O, ¿cómo surgió, tiene algún significado o inspiración? 


Surgió hace un año justo, al despertarme una mañana tras varias semanas investigando sobre lo que era la economía circular, leyendo, hablando con gente, descubriendo iniciativas concretas, materiales y trabajos de diseñadores audaces en busca de soluciones bellas y sostenibles.

 

Pensando « cradle to cradle », de la cuna a la cuna… ¡había llegado a la más natural de todas! Además un nido es un « trabajo de equipo » por excelencia cada ramita dependiendo de las otras para que funcione, y de ahí, un día se lanzan los pequeños para conquistar el mundo. Era todo redondo, nunca mejor dicho. El guion del logo refleja la conexión entre universos distintos, ecología-diseño, residuos-recursos… y pura casualidad final, la « O » podría ser la de Olivia ;-).

 

Has trabajado en un sector diferente durante 20 años, ¿por qué pusiste en marcha esta iniciativa? ¿No te daba vértigo lanzarte hacia algo nuevo, en un mundo desconocido para ti?

 

Trabajé durante 20 años en márketing y comunicación en distintos países (incluyendo el mío, Francia). Siempre supe que no era lo mío pero pensé que algún día esa expertise y la potente red profesional podrían servir a una causa que tuviera sentido para mí.

 

La llegada a Barcelona, hace casi cuatro años, ya sin compromiso ninguno y con todo abierto por delante, fue el gatillo. Entonces empecé - ¡muy poco a poco! - a aceptar la idea de cambiar algo en profundidad en mi vida y a poner mi energía en la definición de un proyecto en concreto.

 

Todo nuevo, sector, códigos, espíritu emprendedor incluido, en un país que no es el mío. Sí, vértigo total y un poco cada día de manera difusa. Pero con el sentimiento de estar por fin en lo correcto y eso lo cambia todo.

 

Por último, tengo que confesar algo más personal aún. Mi padre era decorador y de vez en cuando en los años 80 hacía muebles con materiales recuperados en la calle (lo hacía por lógica y comodidad, no por militantismo, ¡y en esa época que me daba vergüenza!). En mi familia, fuimos criadas rodeadas de libros y revistas de diseño que me encantaban. Falleció y curiosamente, aunque no haya sido para nada el propósito inicial, Nid-O nos conecta más que nunca. De nuevo, queda redondo.


Se trata de un proyecto con una filosofía y valores verdes, ¿nos puedes contar en profundidad cuáles son, y qué te hizo que caminaras hacia esta dirección?

 

Nid-O apuesta por la innovación al servicio del medioambiente y apoya a startups verdes que están comprometidas con aquello. Procura mirar más allá de la gestión inmediata e indispensable de la crisis actual aspirando a un futuro sostenible y a una convivencia inteligente con ese planeta.

 

Gracias a esos nuevos materiales « listos » y « limpios » (o neutros) que promueve a través de un diseño de alto nivel, quiere evitar que se repita la historia y que las futuras generaciones tengan que enfrentarse al mismo problema. Porque no vamos a parar de comprar, y desde mi punto de vista la idea tampoco es ésta, la vida es lo suficientemente complicada para que podamos seguir dándonos gustos y disfrutar. Pero eso sí, tenemos que consumir lo justo, menos y mejor, cambiando el chip y asumiendo que nuestras acciones y actitudes tienen repercusiones fuertes. Consumir hoy en día es una manera de « votar » por el mundo que queremos. El diseño circular es bello, creativo y es una respuesta respetuosa.

 

Mi toma de conciencia medioambiental empezó más bien con una toma de conciencia societal y sanitaria, como consumidora en un mundo globalizado que a veces genera situaciones absurdas y tóxicas. Hace unos 10 años, empecé a comprar de manera más responsable, local, de temporada, en cantidad adecuada y sin exceso, dándome gustos pero no a cualquier precio. Cuando luego se hizo más obvia la urgencia climática me sentí parte de un todo, con la obligación de adaptar mi modo de vida y limitar mi huella como podía, a mi nivel. Cómo mucha gente decidí dejar el coche y las bolsas de plástico, separar residuos en casa, etc. Hasta que un día, harta de sentirme un poco cómo una « activista durmiente », me surgió la necesidad de hacer más, naciendo este proyecto profesional.

 

 

Colaboras con diferentes artistas, ¿qué te inspira a la hora de elegirlos para que formen parte de Nid-O?

 

Más que artistas puros y duros son diseñadores de objetos o ingenieros (en las startups verdes que desarrollan materiales) que tienen en común esa voluntad de aportar soluciones tangibles y sostenibles a nuestra sociedad. Tienen pasión por « su arte » y curiosidad natural, son innovadores, atrevidos, tenaces y coherentes de principio a fin. Por ahora, concretamente, sólo puedo hablar de esa primera colaboración puesta en marcha hace medio-año, y cuyo resultado se podrá desvelar en octubre.


¿Cuáles son las ventajas de poner en marcha tu propia iniciativa de emprendimiento? ¿Qué dificultades te has encontrado en el camino?


Me adapto y hago los compromisos necesarios para seguir avanzando pero sin negar nunca mis convicciones, siguiendo firme con mi meta. Básicamente, Nid-O se parece a mí, no es nada perfecta ni mucho menos pero es recta y positiva, lo que me hace sentirme ilusionada ;-) Y el equipo deseado que busco ahora para acompañarme en esa aventura, sabrá por donde va la cosa.

 

Por otro lado, montar un proyecto desde cero es excitante aunque complejo, frustrante muchas veces. El segmento de mercado tiene un potencial enorme pero no está del todo constituido claramente ni hacia arriba (en producción) ni hacia abajo (en mentes de consumidores). Esto causa retrasos, requiere más comunicación, etc. También hay que contar con medios propios y alternativos para empezar (de hecho lanzaremos una campaña de crowdfunding en octubre).

 

Has participado en la formación de #EmprendeverdeConYunus ¿qué ha supuesto para el proyecto y para ti estar dentro del programa?

 

Antes de cualquier cosa, me dio confianza. Era la primera vez que presentaba a alguien ese proyecto y el sólo hecho de haber sido seleccionada validaba la idea en sí. Luego, tras acudir, conocer y escuchar a los demás participantes, a la Fundación Biodiversidad y a Tandem Social, sentí que éramos muchos más con ideas virtuosas por poner en marcha, con caminos de vida todos distintos; supe que ya no iba a dar marcha atrás.


¿En qué momento y cómo te sentías antes de acudir a la Red emprendeverde? ¿Cuál era el estado del proyecto: era una idea o  tenías una base?

 

Acudí a la Red Emprendeverde gracias a un post en redes sociales presentando el programa con Muhammad Yunus. En ese momento preciso (apenas 2 meses después de haber empezado a dedicar 100% de mi tiempo al proyecto) tenía una base conceptual y operacional bastante clara, escrita y en progreso. Había empezado un par de semanas antes a ser asesorada individualmente por Barcelona Activa.


¿Qué supuso para ti conocer a Muhammad Yunus?

 

¡Era un « sueño » mío de hecho! Literalmente. En Francia hay un juego que consiste en decir quiénes serían los invitados de tu cena ideal (¡sean vivos o muertos!). Ya con 20 años Muhammad Yunus estaba presente en mi mesa. Tener la oportunidad de escucharle y presentarle Nid-O fue  un momento increíble. No olvidaré nunca la simplicidad y autenticidad de ese hombre, mayor Premio Nobel de la Paz, ni su luz, ni la bondad, la vivacidad y la inteligencia de su mirada. 


¿Qué fue lo que te llevó a ponerte en marcha con el proyecto después de las formaciones?

 

La formación me ayudó a estructurar un poco más mi reflexión y la manera de presentar oralmente el proyecto. Me hizo replantear o precisar algunos puntos del plan de negocios (cualitativo, no él de números), especialmente, respecto al impacto. En fin, me dio ganas de aplicar a selecciones de programas de aceleración de startups, etc. y aunque al final no haya logrado salir adelante tras la última fase del proceso - por ser demasiado pronto - eso me conectó con todo un ecosistema de gente muy valioso.


¿Qué destacarías de la formación? Y, ¿de los formadores?

 

La formación está completa de profesionalismo y buenas ondas humanas; contenidos de valor; dinamismo; buena organización y un equipo adorable. Los formadores cuentas con  un nivel estratégico y muy concreto, a la vez, con visión business global y herramientas claves. Mucha expertise evidente y compartida. Una buena mezcla de técnicas para animar los largos días. Sin hablar de su disponibilidad y gentileza ;-)


¿Qué les dirías a otros emprendedores para animarles a participar en una actuación de formación y acompañamiento de la ReV?

 

Si es una fase muy inicial, y tienes la menor duda con tu proyecto, sea estratégica, técnica o incluso emocional, ¡adelante!


¿Qué consejos le darías a un futuro emprendedor?

 

Uff. ¡Complicado! Estoy yo misma plenamente en ello, recogiendo consejos por todas partes, aprendiendo y haciéndome una filosofía propia. El día que Nid-O haya despegado por completo, ese día sí que tendré varios para dar, seguro ;-)

 

Por ahora, sólo puedo decir que escasamente me sentí orgullosa de algo. No sé dónde me llevará y ya veremos, pero ni siquiera es el tema. En este caso me he escuchado, no tanto a mi mente sino a mis tripas, he dejado surgir algo que me movía profundamente, y ahora lo estoy concretando.

 

O sea que si se siente de verdad, ¡a tirarse al agua! Con miedo y con todo. Porque pase lo que pase es lo correcto para ti. Muchos años atrás, alguien me dijo que « era más libre de lo que pensaba ». Sé ahora que tenía toda la razón.

 

¿Te ha gustado?, compártelo