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Asturias Sostenible, vender productos alimentarios de calidad fomentando el consumo responsable y un tejido rural sostenible

admin

 


Entrevistamos a Óscar Prada, promotor del proyecto Asturias Sostenible, segundo premio de la I edición de Incubaeco Madrid.


 

¿A qué se dedica tu empresa?

A promover la producción y la venta de productos alimentarios de calidad fomentando el consumo responsable y el mantenimiento de un tejido rural sostenible y digno. Hacemos "Comercio Justo Norte-Norte".



¿Qué cargo desempeñas en ella?

Soy encargado de la comunicación de la custodia del territorio y de la creación de grupos de Consumo.



¿Cuál es el objetivo de la empresa?

Crear y/o consolidar trabajo en el medio rural, repartir la riqueza que puede generar el comercio  de forma justa y promover el consumo y la producción responsables, con alimentos de calidad producidos de forma sostenible.

 


¿Cuál es el mayor impacto social y ambiental que tiene su empresa?

Fomenta el asociacionismo en productores, distribuidores, hostelería y consumidores, lo cual redunda directamente en aspectos sociales del medio rural y también del medio urbano al crearse un tejido de confianza y responsabilidad ambiental, que nace de la relación directa y personal entre productores, elaboradores y consumidores.

La clave radica en situar en el centro de la acción a la estructura tradicional productiva familiar y de elaboración artesana, y, desde ahí, generar un círculo virtuoso de valores sociales, económicos y ambientales compartidos por todos los agentes, rompiendo así "la condena de valor", dominada por las grandes distribuidoras de alimentación que asfixia actualmente al sector primario, abocándolo o bien a su desaparición, sobre todo en zonas de montaña, o bien a su intensificación en zonas más llanas.
Este círculo virtuoso de valores compartidos incrementa el reconocimiento social hacia los habitantes del medio rural, mejorando también su autoestima sin la cual no puede darse el relevo tan generacional imprescindible como escaso.

Los beneficios ambientales que generan las buenas prácticas agroecológicas que fomenta Asturias Sostenible inciden en el mantenimiento del paisaje que ha definido Asturias durante milenios y en la biodiversidad silvestre, que se beneficia de dichas buenas prácticas: especies tan emblemáticas como el quebrantahuesos, el alimoche, el buitres leonado, el oso, el lobo, el urogallo... También se beneficia la biodiversidad doméstica de las razas ganaderas autóctonas y las variedades locales de cultivo, así como la subsistencia económica de productores tradicionales y / o ecológicos de Asturias. A su vez al fomentar la producción ecológica se reduce la hegemonía y por lo tanto el impacto de la agroganadería intensiva, que usa venenos y fertilizantes muy perjudiciales para la biodiversidad y el cambio climático.

Simultáneamente hemos apostado muy fuerte por la custodia del territorio como herramienta de conservación. Para ello contamos con la colaboración de la Asociación de Ciencias Ambientales (ACA), que participa en los acuerdos voluntarios de custodia que se establecen con los productores locales de forma que, en un futuro, la custodia del territorio puede llegar a convertirse en una certificación de compromiso ambiental que, entre otras cosas, permite a los consumidores que lo deseen colaborar como voluntarios en las labores agrarias y de conservación que se realizan en las fincas de los productores. Cabe destacar que el FAS forma parte de la Red Transcantábrica de Custodia del Territorio y que ejerce su actual portavocía en el Foro de Redes y Entidades de Custodia del Territorio de ámbito estatal.

 



¿Cómo surgió la idea de negocio? ¿Cómo fue el proceso de creación de la empresa? ¿Con qué infraestructura arrancaste la empresa?

La idea surge del presidente del Foro Asturias Sostenible para el conocimiento y desarrollo del medio rural, Juan Antonio Valladares. Su condición de ganadero ecológico y de Doctor en Ecología Humana le permitió integrar ambas visiones apostando por el cambio de mentalidad que se está dando entre un creciente número de consumidores más responsables y exigentes con la calidad y trascendencia social, económica y ambiental de los productos que eligen para llenar la cesta de la compra.

La iniciativa Asturias Sostenible arranca agrupando a una serie de productores en la asociación sin ánimo de lucro FAS y abriendo una plataforma web para comercializar directamente sus productos.

La infraestructura necesaria para comenzar consistió en eso: nuestros medios de producción como productores locales y una simple plataforma web. Sin embargo lo que permitió empezar fue una aspecto más basal aún que la infraestructura material: la capacidad asociativa del medio rural asturiano tradicional.

 

 

¿Cuáles fueron tus fuentes de financiación al emprender el negocio? ¿Contaste con algún apoyo o aval? ¿Recibiste algún tipo de subvención?

Arrancamos sin financiación, gastando de nuestro bolsillo en desplazamientos, creación de la web, etc., y eludiendo los aspectos de la logística que requerían una mayor inversión para abordar esos gastos cuando la situación fuera más propicia. No hemos contado con apoyo oficial alguno. Tampoco nos hemos preocupado mucho en pedirlo hasta ahora, porque el verdadero apoyo está en las redes de consumidores y en los compañeros del FAS, cada vez más nutrido, que creyeron desde el principio en los valores del proyecto y en sus posibilidades a medio plazo como generador de empleo.
Nos hemos ocupado más de reforzar nuestra red modestamente que en crecer rápido. Es fácil de entender, ya que nuestro modelo se refuerza más en el lento pero noble crecimiento del roble autóctono, que en la fugaz vegetación del eucalipto alóctono y esquilmante.

 


¿Cuáles son los logros obtenidos hasta ahora?

Generar un grupo de productores sólido y unido, al que se le indujo a mantener y fomentar las buenas prácticas a cambio de dignificar su dedicación y comercializar a un precio justo sus productos. Promover la organización de grupos de consumo en Asturias, Madrid y otros puntos de España. Organizar una logística relativamente compleja con un buen grado de satisfacción por parte tanto de los consumidores como de los productores, sin haber invertido  dinero procedente de préstamos o subvenciones, ni siquiera de colectas importantes entre los socios.

El impulso para la creación de la Red Transcantábrica de Custodia del Territorio también lo consideramos un logro compartido con el resto de organizaciones de Asturias, Cantabria, País Vasco y norte de Castilla y León.

 

 

¿Qué necesitarías para que vuestro proyecto sea un completo éxito?

Que la logística dependiera más directamente del FAS, por ejemplo, disponiendo de una sala de despiece de carne ecológica propia que nos permitiera elaborar nuevos productos para diversificar la oferta y maximizar los recursos. También necesitamos un vehículo isotermo para el transporte de alimentos, aunque contemplamos otras posibilidades como pueden ser compartir vehículos de algunos de los elaboradores de la propia red. A su vez también tenemos un significativo margen de mejora en los programas de manejo de datos y gestión de pedidos, la página Web, las formas de cobro, etc.

Por otro lado, se necesitaría implicar al sector de la hostelería,  donde ya hemos empezado a actuar, pero que ofrece unas posibilidades muy interesantes, sin olvidar los comedores escolares, de hospitales, eventos, etc.

 

 
¿Cómo ha evolucionado con el paso del tiempo? ¿Os habéis tenido que reinventar?
Cada semana que pasa aprendemos algo que nos permite evolucionar en todos los aspectos y realizar mejoras. Las que son económicamente aplicables, las intentamos implementar con inmediatez. Tenemos un trato muy próximo tanto con los productores como con los consumidores, e incluso con las empresas que realizan tareas que aún no podemos asumir nosotros. Eso nos permite conocer puntualmente todos los fallos o lagunas del sistema, paso imprescindible para plantear nuevas soluciones. Cada nuevo grupo de consumo tiene su propia idiosincrasia y tenemos mucha flexibilidad a la hora de adaptarnos a distintos perfiles de consumidores.

 



¿Qué oportunidades presenta para el emprendedor este sector de actividad?

Las posibilidades de crecimiento de la iniciativa son enormes, pues es una forma de trabajar que conviene a todo el mundo excepto a aquellos sectores profesionales que nos puedan ver como competencia.

Los productores quieren vender a un precio justo, los consumidores quieren alimentarse con alimentos de calidad y la sociedad y el planeta entero necesita de la sostenibilidad ambiental. No es una elección, se trata de una cuestión de supervivencia.

Las oportunidades son muchas para aquellos emprendedores que crean en "el círculo virtuoso de valores compartidos". Si por el contrario, los emprendedores buscan exclusivamente su beneficio económico tienen poco que hacer, no porque no se genere economía con esta actividad, sino porque la economía es el medio, no el fin.

 

 

¿Cuál es la situación en España de este sector?

Los productores venden a precios muy injustos en general, a veces por debajo del costo, lo que genera una perversa dependencia de las subvenciones que amarra al sector en muchos aspectos y contribuye a la percepción del mundo rural como algo marginal y dependiente; un mundo rural que todos los expertos coinciden puede estar herido de muerte al no contar ni con relevo generacional necesario, ni con el reconocimiento social que merece.

Sin embargo, el potencial en España para iniciativas como Asturias Sostenible es enorme: sólo hay que ver como crecen las estadísticas referidas a la agricultura ecológica. Además, contamos con una biodiversidad, un elenco de productos propios y una gastronomía únicos en el mundo, lo cual, unido a la necesidad de reinventar el potente sector turístico dibuja un panorama esperanzador.
Hasta ahora los consumidores han dispuesto de muy poca información sobre los productos que consumen, si son más o menos saludables, si vienen de cerca o de lejos, si se han producido de forma sostenible o no. Sin embargo, con el uso de las nuevas tecnologías y la proliferación de iniciativas de consumo responsable la curva de personas interesadas está creciendo de forma exponencial.



¿Existe suficiente demanda en tu sector? ¿Quiénes son tus clientes?

La demanda potencial es casi inabarcable, nosotros queremos que se multipliquen iniciativas como la nuestra o mejores. Todo el mundo come y a casi todo el mundo le gustaría tener una garantía mayor de que lo que come es, además de sabroso, beneficioso para su salud y la del planeta.
A nuestros clientes les caracteriza su elevado nivel cultural, lo cual les hace tener una mayor responsabilidad respecto a lo que supone sus decisiones de compra para contar con un medio rural vivo y sostenible. Saben que además todo ello se traslada a la calidad de nuestros productos.
Hay otra característica muy valiosa de nuestros clientes: su capacidad para organizarse y para compartir. En realidad se trata de tener al mundo rural tradicional como referencia organizativa: la sextaferia, el trabajo de barrio, el auzolan, el concejo reunido bajo el gran árbol... Una sociedad sana es mucho más que la suma de individuos, el medio rural lo ha sabido siempre, por ello han llegado hasta hoy alimentándonos a todos. Veremos si la sociedad actual, mayoritariamente urbana, tiene la humildad e inteligencia necesarias para aprender de los que saben.

 

 

¿Qué crees que puede aportar el trabajo en red a tu empresa?

Todo. Este trabajo es hijo de las redes, desde la forma de realizar los trabajos logísticos, a la forma de promover la red, de organizar los pedidos, de buscar sinergias con iniciativas similares, etc. Uno de los aspectos revolucionarios de una empresa sin otro ánimo de lucro que el de generar trabajo digno a quienes realizan alguna labor en la red es que no ves competencia en iniciativas similares, sino camaradas a los que hay que ayudar. Esto, que parece que podría restar, suma a la empresa, pues se optimizan los repartos de trabajo entre estas distintas iniciativas.

 


¿Qué consejos darías a un emprendedor que comienza?
Que diseñe un proyecto que le emocione, en el cual crea profundamente porque, además de una rentabilidad, te va a proporcionar una satisfacción más honda. Que sea generoso y autocrítico, que sepa compartir y delegar para rodearse de personas como él. Que tenga mucho tesón, que aguante varias veces cuando flaqueen las fuerzas o todo parezca imposible, porque al final una buena idea siempre tiene una salida y cada problema una solución. En definitiva, que se fije en la propia vida que crece y evoluciona aprendiendo, integrando sistemas, cooperando, siendo flexible. Es evidente que no creo en el neodarwinismo y su dogma paracientífico que afirma que la vida evoluciona por competencia feroz y azar ciego, en ese sentido, tanto yo como el propio Juan Antonio Valladares, somos alumnos del Doctor Máximo Sandín.

 

Perfil de Óscar Prada en la Red emprendeverde.

http://www.asturiassostenible.org

 

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