30/05/2019
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Entendieron pronto que había que hablar un nuevo lenguaje en la industria textil y ahora son negocios consolidados que no ven otro modo de hacer moda que esté alejado del respeto por el medio ambiente. La ropa outdoor de Ternua, el calzado sostenible de El Naturalista, las mochilas de cáñamo de Hemper o la moda sostenible de SKFK son algunas de las firmas que han demostrado que la sosteniblidad en este sector es un camino difícil, pero no imposible, sirviendo así de modelos inspiradores para otros emprendimientos.
“Nacimos con un claro espíritu de protección. Una protección que está en nuestra historia y ADN y que se imprime en cada uno de los pasos que damos”, explican en la web de Ternua, “la marca que viste a personas de alma aventurera y espíritu outdoor que buscan conectar con la naturaleza”, y con este propósito han buscado formas alternativas y respetuosas con el medio ambiente de fabricar sus productos. Utilizando pluma reciclada, tejidos reciclados de desechos como botellas de plástico, posos de café y redes de pesca. Y utilizan únicamente algodón orgánico cultivado en campos que respetan los ciclos de la tierra y libres de químicos tóxicos.
Han conseguido lanzar sus últimas colecciones libres de PFCs contaminantes, por lo que sus tratamientos exteriores de repelencia, no contienen elementos dañinos para el medio ambiente. Y ahora están inmersos en el proyecto de sostenibilidad Nutcycle, un proyecto que reutiliza residuos agrícolas y los aplica en las prendas como tinte natural, evitando además el uso de tintes artificiales.
Una de las claves del éxito de estas firmas es la historia que tienen detrás. Hemper es una firma de mochilas y bolsos hechos a mano en Nepal, tras la firma hay dos jóvenes españoles que se conocieron trabajando como voluntarios en Katmandú y decidieron cambiar el mundo, cuidar su riqueza natural y empoderar a las personas vulnerables a través del emprendimiento social y la generación de empleo digno. Las telas son confeccionadas con cáñamo por mujeres de áreas rurales en Budhanilkantha, un barrio de Katmandú, que se encuentran en riesgo de exclusión social. Además, Hemper invierte parte de los bene?cios en programas educativos para las familias de la comunidad.
En calzado sostenible El Naturalista ha sido una de las empresas pioneras en nuestro país desde 2003. Con sede en Quel (La Rioja), distribuyen en unos 2.000 puntos de venta y cuentan con una tienda física en París. Tienen una fuerte demanda internacional y en su apuesta por la innovación han lanzado una línea de calzado vegano con materiales más sostenibles como el bambú, textiles naturales y reutilización de materiales como el corcho o las velas de barco.
De igual modo, la compañía vasca de moda eco Skunfunk (ahora SKFK) es otro de los espejos en los que mirar si buscamos inspiración. Para ellos la sostenibilidad es un valor que debe integrarse en toda la actividad de la empresa, que en su caso significa tener procesos de producción mucho más lagos y laboriosos pero han conseguido el equilibrio entre materiales, diseño y procesos dentro del rango de precios en el que están posicionados. Cuentan con certificado GOTS (Global Organic Textile Standar) para toda su producción de algodón orgánico, una de las fibras más importantes en sus colecciones y se aseguran de que todos los actores de la cadena de suministro cumplan con criterios ambientales estrictos.
Ahora quieren darle una vuelta de tuerca a su negocio y cuentan con un proyecto de alquiler de ropa. La empresa ofrecerá este servicio, al que ha llamado Circular Closet, a través de una suscripción anual.