14/10/2019
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En 1982 nace Enisa, una empresa pública adscrita al Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, a través de la Dirección General de Industria y de la Pequeña y Mediana Empresa. Una trayectoria de 37 años en los que ha apoyado a pymes y a personas emprendedoras para que sus proyectos crezcan y se consoliden. “Enisa participa activamente en la financiación de proyectos viables e innovadores impulsados por pymes y personas emprendedoras, aunque comenzó a trabajar de forma más activa en el campo del emprendimiento a partir del año 2000”, nos explica José Bayón López, su consejero delegado, que insiste en el valor de Enisa gracias a su labor de apoyo al tejido empresarial de país. “Apoyamos proyectos empresariales viables a través de una alternativa de financiación, sin aval ni dilución de la empresa, lo que permite diversificar las fuentes a las que acudir. Por eso podemos ser una opción compatible con otras fuentes de inversión, públicas o privadas, que proporciona un impulso en las etapas iniciales, a través del préstamo participativo”.
El instrumento de financiación de Enisa son estos préstamos, que “se distribuyen entre las diferentes líneas de financiación destinadas a personas jóvenes emprendedoras, emprendedoras y a pymes, sin exigir más garantías que las del propio proyecto empresarial y un equipo gestor solvente, con importes desde 25.000 € a 1.500.000 €”. Para poder optar a un crédito Enisa las empresas han de cumplir una serie de requisitos. “Nuestra financiación se dirige a pymes conforme a la definición de la UE, que tengan un proyecto viable técnica y económicamente y una estructura financiera y económica solvente. Además, la empresa cofinanciará las necesidades financieras asociadas al desarrollo de su proyecto empresarial”, matiza José Bayón.
Los préstamos de Enisa tienen unas claras ventajas y particularidades. “No pedimos aval, ni garantías. Y empresas que crecen, como Cabify, vuelven a nosotros porque no entramos en los consejos de administración. Tampoco intentamos comprar empresas y no financiamos el proyecto, sino a las empresas”, enumera. La entidad cuenta con un equipo de analistas que partiendo de un sistema de valoración objetivo estudia si se concede o no la financiación. Bayón insiste en que “no somos una entidad crediticia, sino un instrumento del Estado para que la economía crezca”.
OTROS SERVICIOS PARA LAS PERSONAS EMPRENDEDORAS
Además de la financiación, Enisa presta otros servicios al ecosistema del emprendimiento. “Lo hacemos a través de la colaboración con otras entidades públicas y privadas, mediante programas y diferentes iniciativas que ayuden a desarrollar modelos de negocio sostenibles e innovadores, impulsen y fomenten el crecimiento de las empresas y fortalezcan el ecosistema emprendedor. Nuestro apoyo al emprendimiento y a la innovación forma parte de las políticas orientadas a dar respuesta a distintos retos como la transición ecológica, los demográficos y de género, la industria, la movilidad, la salud, etc., siempre con el objetivo último de transformar el modelo productivo para que sea sostenible económica, social y medioambientalmente”, detalla el consejero delegado de la entidad.
LAS TIC, EL SECTOR MÁS RECURRENTE
En cuanto al perfil de los proyectos que cuentan con el apoyo de Enisa, el sector más recurrente es el de las TIC, teniendo en cuenta su carácter transversal. Un sector para el que las cifras se traducen en un 36 % de préstamos aprobados y una inversión total del 35 % en 2018. El segundo puesto lo ocupa la industria manufacturera, con un 11 % de préstamos aprobados, lo que supone una inversión total del 13 %. “Si bien, aunque el número de solicitudes de estos sectores es mayor, la financiación de Enisa se dirige a todo tipo de empresas de todos los sectores, a excepción del financiero y el inmobiliario y en todas las comunidades autónomas –puntualiza Bayón–- En 2018 el 48 % de los préstamos aprobados correspondieron a empresas de menos de 24 meses (un 34 % de la inversión total). El resto corresponde a pymes en diversas fases de madurez y crecimiento”.
“En 2018 Enisa ha aprobado a través de estas líneas 534 operaciones, con una inversión de 74,5 millones de euros. En cuanto a actividad total, la entidad ha desembolsado más de 6.200 préstamos y cuenta con más de 5.600 empresas financiadas, por un importe de más de 950 millones de euros invertidos”, destaca. Unas cifras que están aumentando en este ejercicio. “En lo que va de 2019, hemos recibido un total de 1.360 solicitudes de financiación, por valor de 306 millones de €, con un incremento del 30 % con respecto al mismo periodo del año anterior, vinculado al adelanto de la disponibilidad de los fondos en abril”, gracias al compromiso claro del Gobierno y del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo.
EL EMPRENDIMIENTO VERDE
Los proyectos de emprendimiento verde y sostenible también son algunas de las iniciativas que se benefician de las líneas de financiación de Enisa. Así lo demuestran casos como el de Lucera, un proyecto que ha cambiado el modelo de distribución de la energía eléctrica. Una iniciativa de la que Bayón destaca que “el poder está en manos del cliente, ayudándole a tomar decisiones energéticas eficientes para que ahorre en su factura, mediante la energía a precio de coste a la que se suma una suscripción fija”. Iniciativas de car sharing como Blue Sostenible; proyectos como JoinUp o CicloGreen, que fomentan soluciones de movilidad sostenible para las empresas, u otros que apuestan por la movilidad en bicicleta, como Don Cicleto o Tucycle Bike Sharing; empresas que aportan soluciones de eficiencia energética como Onyx Solar Energy; iniciativas de agricultura ecológica como Punt Eco Agroambiental o Green Food Import-Export son, entre otras, empresas con proyectos sostenibles apoyadas por Enisa. Una entidad que tiene un compromiso firme con los retos sociales y medioambienteles “como la movilidad urbana, el reto demográfico, la habitabilidad, el medio ambiente, el bienestar y la salud. Creemos que hay grandes oportunidades de negocio y que es necesario hacer un esfuerzo para aprovecharlas mucho más. Tenemos muchos proyectos que encajan en este modelo y queremos potenciarlos”, añade su consejero delegado.
Enisa, además participará dentro de las actuaciones que la Red emprendeverde pondrá en marcha como los labs emprendeverde, experiencias de formación y experimentación dirigidas a personas emprendedoras que cuentan con una idea de negocio verde y/o azul pero que necesitan madurarla y validarla antes de ponerla en marcha. En estas actuaciones, Enisa dará a conocer la entidad entre los y las participantes. Una colaboración que Bayón valora como “muy positiva, ya que sus objetivos coinciden con las estrategias y los proyectos tractores de Enisa para la cocreación de nuevos mercados, dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible”. También colaboran con la EOI. “Nos complementamos con ellos, ya que lideran programas de asesoramiento y formación en los que participamos".
Para Bayón las dificultades a las que se enfrentan las y los emprendedores van desde conseguir financiación en los estados iniciales sin dejar de lado “poner la vista en la siguiente etapa, donde el mayor problema es el crecimiento y consolidación de la empresa”. Para que un proyecto sea viable y pueda crecer debe aunar una serie de características. “Contar con un modelo de negocio innovador, con claras ventajas competitivas, estructura financiera saneada y equilibrada, profesionalidad en la gestión, viabilidad técnica y económica del proyecto empresarial y cofinanciación de las necesidades financieras asociadas al proyecto empresarial”, concreta.
MÁS DE TRES DÉCADAS APOYANDO AL EMPRENDIMIENTO
Enisa lleva más de tres décadas apoyando al emprendimiento. Tres décadas en las que el ecosistema del emprendimiento en nuestro país ha ido evolucionando y a la vez ha hecho frente a algunos escollos. “España sigue posicionándose algo por debajo de la media de la EU28. Con frecuencia se emprendía más por necesidad que por oportunidad. El reto es cómo conseguir pasar del emprendimiento en versión autoempleo de bajo valor añadido a iniciativas con verdadera ambición de crecer y trasformar el modelo productivo: todo un desafío para superar el estancamiento en el proceso de maduración del ecosistema emprendedor español”, detalla. “Los últimos datos indican que la tendencia a emprender por parte de la población española experimentó un aumento en 2018, gracias a la actuación de las instituciones gubernamentales, a través de programas de apoyo, y educativas, en lo que a formación profesional y universitaria se refiere. Se trata de consolidar y afianzar el modelo productivo de España para que no solo se creen startups, sino para conseguir que crezcan y se conviertan en pymes competitivas”.
El futuro del emprendimiento pasa, en palabras de Bayón, por poner el acento en la innovación y la sostenibilidad. “Aún queda mucho camino por recorrer. Es necesario trabajar por la transferencia del conocimiento y por consolidar la base industrial en España, estableciendo colaboraciones más eficaces entre la universidad, la formación profesional y el mundo empresarial. Impulsar un modelo productivo dinámico y competitivo que permita generar riqueza y empleo de una manera sostenible social y medioambientalmente es necesario, tanto en las empresas de reciente creación como en el resto. España debe cambiar su modelo, apostando por las oportunidades que brindan los nuevos retos sociales”.
En su opinión es una buena época para el emprendimiento aunque este “ha de ser sistémico, no coyuntural. El modelo productivo debe permitir que los proyectos crezcan y que escalen. El reto es que nuestro modelo productivo de país tenga una parte importante de emprendimiento sistémico y no se haga por última necesidad. El reto es pasar del emprendimiento en versión autoempleo de bajo valor añadido a iniciativas con verdadera ambición de crecer y transformar el modelo actual”.
“Asimismo, es preciso seguir mejorando las condiciones del ecosistema emprendedor en nuestro país, impulsando medidas apoyadas en las palancas de crecimiento relacionadas con la formación, la cultura de emprendimiento, la innovación, las políticas públicas y marcos regulatorios y el acceso a la financiación, mediante la colaboración y el compromiso de los distintos agentes sociales, económicos y políticos –insiste–. En este sentido, Enisa quiere seguir siendo un referente y un actor principal dentro del ecosistema español”, concluye.