04/03/2021
laura baena, malasmadres, sostenibilidad, mujer emprendedora, mujeres emprendedoras, red emprendeverde, día internacional mujer
En 2014 Laura Baena puso en marcha el Club de Malasmadres, un proyecto a través del cual “se fue creando una comunidad emocional para compartir nuestros intentos fallidos por ser unas madres perfectas con el objetivo de reivindicar un nuevo modelo social de madre”. Siete años después, esta emprendedora ha visto como la comunidad se ha consolidado como un espacio en el que las mujeres se acompañan y luchan por una conciliación real. Una conciliación que se convierte en todo un reto para las madres emprendedoras. “Cuando emprendes la línea entre vida profesional y vida familiar se desvanece. Pasas a convertirte en una mujer orquesta que alarga jornadas y lleva consigo el proyecto a cada lugar de su vida”, apunta esta emprendedora y malamadre jefa.
En el actual contexto de recuperación sostenible, Laura insiste en que “como emprendedores tenemos que tener un compromiso social a que nuestros productos y servicios estén pensados en clave verde”. Y añade que “desde Malasmadres seguiremos construyendo en verde, como parte de nuestro compromiso social”.
¿Cómo nace el Club de Malasmadres? ¿Cuál era tu objetivo al ponerlo en marcha?
Nace cuando fui madre por primera vez y me sentí muy “malamadre” por no cumplir las normas de la maternidad tradicional idealizada que te marca la sociedad. Fue un desahogo personal que conectó con muchísimas mujeres que se sentían igual. Se fue creando una comunidad emocional para compartir nuestros intentos fallidos por ser una madre perfecta con el objetivo de reivindicar un nuevo modelo social de madre.
¿Qué balance haces tras estos años en los que tu iniciativa se ha consolidado?
Ha sido un viaje impresionante, con momentos duros, con mucho esfuerzo y mucha pasión. Hemos construido una comunidad enorme con mucho humor para no sentirnos tan solas en el camino de la maternidad y con ganas de luchar por una conciliación real. Hemos ayudado a romper con los estereotipos, a poner sobre la mesa el debate social de la conciliación y hemos conseguido visibilizar la necesidad de un cambio social.
Este año el lema del Día Internacional de la Mujer es “Mujeres líderes: por un futuro igualitario en el mundo de la COVID-19”. ¿Qué es necesario para que ese futuro igualitario sea real?
El compromiso social y político de todos los agentes. Si antes de la pandemia ya teníamos dificultades para llegar a convertirnos en mujeres líderes, imagina ahora. La renuncia ha sido la única solución para sobrevivir a situaciones tan complicadas como las cuarentenas preventivas cuando se es madre y profesional. La falta de medidas de conciliación se ha costeado por la renuncia de las mujeres madres. Le salimos muy baratas al Estado. Y sin un compromiso de políticas transversales que impacten en el mercado laboral y en los cuidados, no avanzaremos.
Necesitamos que los cuidados tengan reconocimiento social y económico para que la maternidad no nos penalice. Necesitamos flexibilidad y corresponsabilidad en los puestos de trabajo para que la renuncia no se alce como la única solución y necesitamos educar en el cambio de roles tradicionales, para que nuestras hijas tengan referentes. Para que los techos de cristal no sean un límite, como sí lo son ahora. Y necesitamos no olvidarnos de las mujeres sin recursos, de las familias monoparentales, de las realidades sociales que se mueven en suelos pegajosos. Necesitamos un avance en todas las esferas. Y necesitamos por supuesto hombres implicados por responsabilidad, no solo por obligación. Necesitamos legislar con perspectiva de género. Necesitamos que esto sea una prioridad y no lo es. Porque mientras no se hace nada, las mujeres vamos solucionando la papeleta como podemos.
En el mundo del emprendimiento y desde tu experiencia como emprendedora, ¿cuáles son los retos para una igualdad real?
La mayoría de las mujeres madres que emprenden lo hacen para poder conciliar y ahí está la principal barrera. Porque muchas veces la renuncia lleva al emprendimiento como única salida de no abandonar el mercado laboral. Por eso con la Oficina Española del Parlamento Europeo apoyamos a las Malasmadres Emprendedoras, porque el camino no es fácil y hacen falta más planes de ayuda y acompañamiento para poder hacer viable un proyecto que nace de la necesidad.
En cuanto a la conciliación y el emprendimiento, ¿a qué dificultades se enfrentan las madres emprendedoras?
Cuando emprendes la línea entre vida profesional y vida familiar se desvanece. Tienes que estar preparada para dedicar muchas horas cuando puedes sobre todo en los inicios. Hay que ser realistas. Porque emprender no es nada ‘cool’, como se nos vende; emprender pasar por convertirte en una mujer orquesta, que alarga jornadas y lleva consigo el proyecto a cada lugar de su vida. Pero por el contrario puedes tener FLEXIBILIDAD, una palabra clave para la conciliación porque, sin flexibilidad, conciliar y no renunciar se hace muy muy complicado. Cuando crees en ti y en tu proyecto, al final emprender es maravilloso. Pero tienes que ser productiva y buscar tiempos de desconexión para que no te arrase.
¿Cuáles son las dificultades que se encuentran las mujeres a la hora de poner en marcha su proyecto emprendedor frente a las que pueden tener los hombres?
Sin duda, la mayor son los cuidados. Lo que hemos vivido todas las mujeres en tiempos de pandemia es lo que vivimos las emprendedoras siempre. Porque los cuidados tienen rostro de mujer. Porque ni siquiera la COVID- 19 ha mejorado los datos de corresponsabilidad y de implicación de los hombres en el cuidado de los hijos e hijas y en las tareas doméstico-familiares. Hay un dato clarificador: durante el estado de alarma las mujeres conseguían teletrabajar una hora sin interrupciones, los hombres tres horas. Esto llevado a la mujer madre emprendedora es nuestro día a día. Por eso es tan importante activar redes formales de los cuidados por parte de las instituciones, no solo dirigidas a las mujeres que trabajan por cuenta ajena, sino también a las autónomas, que acabamos con la familia en nuestro lugar de trabajo, día sí y día también.
Se habla de crecimiento verde y sostenible y la sociedad está cada vez más concienciada sobre la importancia de cuidar el medio ambiente. ¿Crees que es un buen nicho, el del emprendimiento verde, para que las mujeres pongan en marcha su proyecto emprendedor?
No creo que sea un buen nicho, creo que es la única posibilidad. Como emprendedoras tenemos que tener un compromiso social para que nuestros productos y servicios estén pensados en clave verde. Desde Malasmadres llevamos cuatro años colaborando con Ecovidrio y trabajando en este terreno desde nuestra propia marca, ‘Soy Malamadre’, con un compromiso de que nuestra producción sea lo más sostenible posible. Y con compromisos de ir mejorando, de usar bolsas de envío de plástico reciclado, incluir colecciones con algodón 100 % orgánico o producir con proximidad. Los valores éticos y sociales tienen que ser un mandato cuando se emprende.
¿Notas esa preocupación por cuidar el medio ambiente entre las malasmadres?
Muchísimo. Nuestros datos lo demuestran, en nuestro proyecto Malasmadres Eco, junto con Ecovidrio, veíamos que el medio ambiente es una de las tres preocupaciones más importantes en la educación de nuestros hijos y de nuestras hijas. Y que, por supuesto, ha aumentado con la pandemia. Además, el contacto con la naturaleza y los espacios abiertos ha ganado terreno por la situación que estamos viviendo. Sin duda son tiempos de mayor conciencia y nos toca dar pasos a la acción. Lo que vemos a veces en la comunidad es que nos cuesta ser agentes del cambio porque pensamos que tenemos que
integrar hábitos muy extremos o complicados. Desde Malasmadres intentamos dar tips y hacer talleres para que seamos conscientes de que con pequeños gestos podemos ser parte de la transformación.
¿Le habéis dado algún toque verde (sostenible) a vuestro proyecto?
Siempre lo tenemos en cuenta y seguiremos construyendo en verde, como parte de nuestro compromiso social. Mucho por hacer, pero cada paso cuenta. Este año con nuestro proyecto ‘La hora de cuidarse’, junto con DKV Salud, nos sumamos a las dosis de naturaleza que creemos fundamentales para cuidarnos y respetar el medio ambiente. ¡Pronto os contamos más!