Noticias
Otras entrevistas
Inicio > Noticias > ¿Conoces la Estrategia nacional de lucha contra la desertificación? Te contamos sus avances

¿Conoces la Estrategia nacional de lucha contra la desertificación? Te contamos sus avances

admin

12/06/2023

, , , , ,

Daniel Roures, Jefe de Servicio de la Subdirección General de Política Forestal y Lucha contra la Desertificación (MITECO).

 

Hace un año que se publicó la Estrategia nacional de lucha contra la desertificación (ENLD), que supone la actualización del programa de acción nacional contra la desertificación de 2008. El objetivo general de la Estrategia es contribuir a la conservación y mejora del capital natural asociado a las tierras de zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas de España, y avanzar hacia la neutralidad en la degradación de las tierras mediante la prevención y mitigación de la desertificación y la restauración de las zonas degradadas.

 

Para conocer sus avances, hablamos con Daniel Roures, jefe de servicio de la Subdirección General de Política Forestal y Lucha contra la Desertificación que pertenece a la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). Daniel Roures analiza los principales objetivos de la Estrategia y las causas impulsoras de la desertificación en nuestro país, así como alguna prácticas de gestión sostenible fruto del trabajo de la investigación que contribuyen a paliar degradación de las tierras y los efectos de la la sequía.

 

En este sentido, el emprendimiento verde también tiene un papel esencial, ya que “el éxito en la lucha contra la desertificación dependerá en último término de un cambio en los comportamientos y actitudes sociales en el uso y aprovechamiento de los recursos ligados a la tierra, por lo que uno de los principios orientadores de la ENLD es precisamente la participación y responsabilidad social”, explica Daniel Roures. Teniendo esto en cuenta, la Estrategia impulsará mecanismos para implicar a actores en todos los ámbitos de acción, en el cual encaja el emprendimiento. Además, una de las primeras acciones de la Estrategia aborda el análisis del potencial de programas que impulsen proyectos de lucha contra la desertificación bajo la colaboración público-privada.

 



1. La Estrategia Nacional de Lucha contra la Desertificación incorpora un diagnóstico que señala que el 74% del territorio español es susceptible de ser desertificado, ¿podría cambiar este porcentaje debido a intensos periodos de sequía como el que ha tenido lugar este año?

Es necesario aclarar que ese 74% se refiere a la superficie incluida dentro de las zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas del territorio español, el ámbito geográfico definido por la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) en su definición de la desertificación: “degradación de las tierras de zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas resultante de diversos factores, tales como las variaciones climáticas y las actividades humanas”. Por tanto, se trata de zonas susceptibles de ser afectadas por la desertificación, pero no necesariamente de zonas afectadas o con alto riesgo de ser afectadas por este fenómeno.

 

La delimitación de las zonas consideradas como áridas, semiáridas y subhúmedas secas se basa en la relación entre la precipitación media anual y la evapotranspiración potencial, las cuales dependen del clima de cada región. Por consiguiente, es necesario analizar una serie de años para observar si hay cambios en la expansión o contracción de estas zonas y, por tanto, una sequía particularmente intensa o larga que tiene lugar en un año concreto no permite concluir un aumento de las zonas señaladas.

 

No obstante, resulta relevante indicar que las sequías son fenómenos que contribuyen a los procesos de desertificación y que se verán incrementadas en frecuencia e intensidad por el cambio climático, lo cual podría causar un incremento de la superficie del ámbito geográfico susceptible de ser afectado por la desertificación a lo largo de los años. En este sentido, estudios realizados en el ámbito de la redacción de la Estrategia nacional de lucha contra la desertificación muestran una creciente aridificación del clima en España, con lo que zonas que actualmente no son consideradas como áridas, semiáridas o subhúmedas secas podrían pasar a calificarse como tales en los próximos años, aumentando el porcentaje del territorio español susceptible de ser afectado por la desertificación.


2. ¿Cuáles son los objetivos de la ENLD?

El objetivo general de la Estrategia es contribuir a la conservación y mejora del capital natural asociado a las tierras de zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas de España, y avanzar hacia la neutralidad en la degradación de las tierras mediante la prevención y mitigación de la desertificación y la restauración de las zonas degradadas.

 

Además, se establecen un conjunto de 10 objetivos específicos, entre ellos: fomentar la planificación y gestión integrada del territorio; reforzar el papel de la gestión y uso sostenible de los recursos de la tierra (suelo, agua y vegetación) en la lucha contra la desertificación; promover y facilitar la participación en la política y la toma de decisiones de todos los actores implicados; asegurar la coordinación institucional y territorial en materia de uso sostenible de los recursos de la tierra y reforzar la gobernanza para la lucha contra la desertificación; y avanzar en la generación, transferencia y difusión del conocimiento en el ámbito de la desertificación.

 

Asimismo, la Estrategia establece una serie de principios a tener en cuenta para lograr sus objetivos, entre los que se destaca el principio de que las acciones para evitar y mitigar son más efectivas y menos costosas que revertir la degradación ya realizada.


3. Según la Estrategia, ¿cuáles son las principales causas impulsoras de la desertificación en España?

La estrategia pone en evidencia que el cambio climático, la presión sobre los recursos naturales, la despoblación del medio rural, el abandono y la falta de gestión del territorio, los incendios forestales y la urbanización y el desarrollo de infraestructuras son actualmente los principales impulsores de la desertificación en España. Cabe resaltar que las principales presiones sobre los recursos naturales derivan de los cambios del uso del suelo y de su gestión, incluyendo el aumento de la superficie de regadío, la intensificación de la ganadería y el sellado del suelo.

 

Destaca la relación entre estos impulsores. Por ejemplo, en buena parte de España el abandono de los usos tradicionales del territorio debido a la despoblación y al envejecimiento en el medio rural conlleva la ausencia de una adecuada gestión de las tierras agrícolas y forestales, lo que a su vez puede desencadenar procesos erosivos que habían sido anteriormente controlados por las prácticas de conservación de los suelos o un incremento del riesgo de los incendios forestales.


4. ¿Cómo las combate esta Estrategia?

La Estrategia propone una serie de medidas con el objetivo de mejorar la gobernanza, la capacitación y el conocimiento disponible en el ámbito de la desertificación, las cuales sirven para combatir este fenómeno, pues para ello resulta esencial que existan instituciones robustas y bien coordinadas, gestores del territorio con la formación y la capacitación necesarias para llevar a cabo prácticas que frenen el proceso de la desertificación y datos y estudios científicos que nos permitan entender mejor este fenómeno.

 

La Estrategia propone, además, acciones para el fomento y aplicación a gran escala de buenas prácticas de gestión sostenible de la tierra en los sectores relacionados con la desertificación. Por ejemplo, prácticas como la reducción del laboreo y las enmiendas orgánicas, que incrementan la capacidad de retención de agua del suelo, lo cual lleva a un aumento de la infiltración y una reducción del estrés hídrico. Otro ejemplo es la planificación integrada de los usos de la tierra a escala de paisaje, que proporciona asignaciones más racionales del uso de la tierra, que conducen a una mayor eficiencia en el uso de los recursos y crean un entorno propicio para fomentar políticas y prácticas que aborden la degradación de la tierra a la escala requerida.

 

Por último, existen otros planes, estrategias y políticas que pueden incluir propuestas que sirven para combatir la desertificación. Esta Estrategia pretende fomentar la integración de estas medidas en esos ámbitos, entre los que se pueden mencionar la implementación de la PAC, la Estrategia Forestal Española o la Estrategia Nacional de Infraestructura Verde y de la Conectividad y Restauración Ecológicas.

 


5. ¿Cómo pueden colaborar los emprendimientos sostenibles en la ENLD?

El éxito en la lucha contra la desertificación dependerá en último término de un cambio en los comportamientos y actitudes sociales en el uso y aprovechamiento de los recursos ligados a la tierra, por lo que uno de los principios orientadores de la ENLD es precisamente la participación y responsabilidad social. Basándose en este principio, la Estrategia pretende impulsar mecanismos que faciliten la implicación de los actores interesados en todos los ámbitos de acción: planificación, diseño y ejecución de las actuaciones territoriales; transferencia y divulgación de conocimientos y experiencias; y capacitación y sensibilización. En este contexto el emprendimiento sostenible encaja perfectamente.

 

Estamos ahora elaborando el primer programa de acción nacional, que desarrollará la estrategia de cara a los próximos cuatro años, y una de las primeras acciones a abordar es analizar el potencial de programas, iniciativas, proyectos o instrumentos que ya están funcionando en el marco de otras políticas para impulsar la puesta en marcha de proyectos o actuaciones integradas de lucha contra la desertificación bajo esquemas de colaboración público-privada.

 

Estamos convencidos de que los Grupos Operativos, surgidos a partir de la creación de la Asociación Europea para la Innovación en materia de productividad y sostenibilidad agrícolas (AEI-Agri), la Red Española de Reservas de la Biosfera, el enfoque LEADER y la Red Nacional de Desarrollo Rural, o figuras como la Custodia del Territorio, y, evidentemente, la Red Emprendeverde, tienen un altísimo potencial para apoyar el desarrollo sobre el territorio de muchas de las medidas de la Estrategia. De hecho, ya lo están haciendo.

 

Aun cuando el término “lucha contra la desertificación” no figure explícitamente entre los objetivos de muchas iniciativas que se están llevando a cabo bajo estos instrumentos, su contribución a los objetivos de la ENLD es evidente, ya sea de forma directa como, por ejemplo, impulsando las buenas prácticas de gestión de los recursos de la tierra, o indirecta, a través de actuaciones para combatir la despoblación y garantizar la cohesión social y territorial.


6. ¿Cómo pueden beneficiarse los emprendimientos de la propia ENLD?

Esperamos que el desarrollo de la Estrategia contribuya a impulsar el emprendimiento, en particular mediante las medidas del Eje 3. “Conocimiento y sociedad”, que comprende el conjunto de actuaciones para la mejora del conocimiento, de la transferencia y de la participación de la sociedad y su sensibilización.

 

Entre las medidas más relacionadas con el emprendimiento verde se proponen medidas como: el desarrollo y fortalecimiento de los sistemas de asesoramiento y extensión agraria y forestal, capacitación y transferencia de conocimiento; la diseminación de prácticas exitosas de uso y gestión sostenible de la tierra a través de las redes e iniciativas existentes de intercambio de conocimiento, transferencia e innovación; y la creación de una red de proyectos piloto y demostrativos para la cocreación y transferencia de conocimientos y buenas prácticas.

 

Insisto en que para ello debemos aprovechar la amplia experiencia y los ejemplos de éxito de las redes que ya han consolidado canales de colaboración entre el sector público, la sociedad civil y el tejido empresarial. La Fundación Biodiversidad en particular es uno de los actores identificados en la ENLD para contribuir de forma destacada, por lo que esperamos reforzar la colaboración para impulsar la integración de la lucha contra la desertificación en muchas de sus líneas de trabajo.

 


7. ¿Cuáles son las principales acciones y medidas a llevar a cabo hasta 2030?

Además del citado Eje 3. “Conocimiento y sociedad”, la ENLD propone otros dos ejes estratégicos. El Eje 1, denominado “Territorio”, comprende el conjunto de actuaciones necesarias para la prevención, reducción de la desertificación y restauración de zonas degradadas. Además de las medidas ya mencionadas como el desarrollo de instrumentos (guías metodológicas, proyectos piloto y demostrativos, etc.) para facilitar la aplicación de esquemas integrados y participativos de planificación, podemos mencionar: la elaboración de un Plan de restauración de terrenos afectados por la desertificación; la elaboración de un Atlas de Desertificación o la puesta en marcha de un Inventario Nacional de Suelos que contribuya al seguimiento y evaluación de la salud del suelo.

 

El Eje 2, “Capacitación institucional y gobernanza”, pretende, por un lado, asegurar la coordinación institucional y territorial en materia de uso sostenible de los recursos de la tierra y reforzar la gobernanza para la lucha contra la desertificación, así como en materia de conservación de suelo y, por otro lado, integrar la consideración de los efectos en la degradación de la tierra y la desertificación en todos los niveles de la planificación territorial y en la formulación y desarrollo de políticas sectoriales (agraria, forestal, agua, infraestructuras y urbanismo). Para ello, se propone, entre otros, la creación de un Comité Nacional de Lucha contra la Desertificación compuesto por los departamentos de la AGE y de las CC.AA. implicados y de un Consejo Nacional de Lucha contra la Desertificación, como órgano consultivo que servirá de plataforma de coordinación con la comunidad científica y civil en materia de lucha contra la desertificación.


8. A nivel nacional, ¿cuáles son los avances en I+D o buenas prácticas destacadas públicas o privadas que estén luchando contra la desertificación?

Como se pone de manifiesto en la Estrategia, existe en España un amplio elenco de prácticas de gestión sostenible que se están aplicando en los sectores de actividad más relacionados con la desertificación, muchas de las cuales están consideradas en las políticas, programas y planes ya existentes o en desarrollo.

 

Todos estos avances en la gestión de los ecosistemas forestales y agrarios y de los recursos hídricos recogen los frutos del extenso trabajo de investigadores españoles en el ámbito de la aplicación de buenas prácticas de gestión sostenible de la tierra, de la paulatina mejora en la vinculación entre la ciencia y la gestión y de la creciente incorporación del enfoque participativo en la priorización y planificación de acciones de restauración y gestión del territorio.

 

En estos procesos de generación de conocimiento, transferencia y mejora de las estrategias para fomentar la participación han jugado un papel fundamental iniciativas como los proyectos LIFE, las actuaciones en materia de innovación de AEI-Agri, los Sistemas de Conocimiento e Innovación Agrarios (AKIS)la Red Rural Nacional (ahora Red PAC), o los programas y proyectos de investigación en materia de gestión de la tierra para ampliar el conocimiento científico y atender a la innovación en la gestión apoyados por la Fundación Biodiversidad.

 

Son numerosísimos los ejemplos, muchos de ellos recogidos en los boletines de vuestra Red (SOILBIO, que evalúa el efecto de distintas prácticas de manejo en explotaciones de cultivos herbáceos extensivos de secano, BIOFOREST, que analiza las reforestaciones realizadas en las comunidades de Castilla-La Mancha y Madrid...) o en la propia ENLD, que incorporó algunos de ellos como muestra de acciones concretas (proyectos TERECOVA y COSTERA, que han desarrollado y validado una metodología para la planificación sistemática y participativa de los proyectos de restauración a escala; LIFE RESILIENT FORESTS, que desarrolla una herramienta para la gestión forestal en un contexto de Cambio Global; LIFE FOREST CO2, que ha estudiado diferentes estrategias selvícolas para optimizar la captura de carbono; proyecto GUARDIAN, que propone una estrategia de gestión innovadora para abordar la gestión de los incendios en climas semiáridos con una clara perspectiva eco-hidrológica...). Durante el desarrollo del primer programa de acción de la ENLD pretendemos identificar, con la colaboración de todos los actores, proyectos e iniciativas finalizados o en desarrollo que puedan contribuir a alcanzar los objetivos de la Estrategia.

 

 


 

 

 


 

¿Te ha gustado?, compártelo